CIUDAD DE MÉXICO.— El respiro que el subsidio de verano representa para miles de familias tiene fecha de caducidad. A partir del 1 de noviembre de 2026 terminará este periodo en las tarifas domésticas aplicables de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por lo que algunos hogares podrían recibir cobros más elevados.
El cambio no significa un incremento directo en el precio base por kilowatt-hora. Lo que se reducirá será la cantidad de energía que puede facturarse dentro de los rangos subsidiados. Si una vivienda conserva el mismo consumo del verano, una proporción mayor podría cobrarse en bloques con precios más altos.
La medida es especialmente relevante en entidades donde las altas temperaturas obligan a utilizar aire acondicionado durante varias horas. Entre los estados contemplados se encuentran Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Baja California, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Yucatán, Campeche y Quintana Roo, entre otros.
Las tarifas domésticas de la 1A a la 1F cuentan con límites diferentes, definidos de acuerdo con las condiciones climáticas de cada región. Durante el verano, esos márgenes aumentan; cuando concluye el apoyo estacional, vuelven a sus rangos ordinarios.
El riesgo de llegar a la tarifa DAC
Otro punto que debe vigilarse es la tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC). Esta clasificación se determina mediante el promedio móvil de consumo de los últimos 12 meses. Por ello, un solo recibo elevado no provoca el cambio inmediato, aunque sí puede aumentar el promedio anual.
La tarifa DAC no recibe subsidio gubernamental, de modo que el impacto sobre el presupuesto familiar puede ser considerable. Para volver al esquema subsidiado, el consumo promedio debe mantenerse por debajo del límite correspondiente durante el periodo establecido.
Antes de noviembre, los usuarios pueden revisar la tarifa indicada en su recibo y moderar el uso de aires acondicionados, calentadores eléctricos y electrodomésticos de alto consumo. Desconectar aparatos que no se utilizan, ajustar el termostato y dar mantenimiento a los equipos de enfriamiento también puede ayudar.
Los límites dependen de cada localidad y tarifa. Por esa razón, conviene consultar el recibo y la información oficial de la CFE antes de calcular cuánto podría cambiar el próximo cobro.





