Ciudad de México.— Una propuesta legislativa busca que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) compense a los usuarios cuando un apagón prolongado provoque que sus alimentos se echen a perder por falta de refrigeración.
La iniciativa es impulsada por la senadora Ruth González Silva, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y plantea que las familias no tengan que absorber por completo las pérdidas ocasionadas por fallas en el suministro eléctrico, especialmente durante la temporada de calor.
Compensación aparecería en el recibo
De acuerdo con el planteamiento difundido, la compensación se aplicaría mediante un descuento en el siguiente recibo de electricidad. El monto dependería del tiempo que se haya prolongado la interrupción: a mayor duración del apagón, mayor sería el descuento.
La medida contemplaría fallas atribuibles a la CFE que dejen una vivienda sin energía durante varias horas consecutivas, así como interrupciones repetidas a lo largo de un mismo día.
La propuesta también busca evitar que los afectados enfrenten trámites complicados o tengan que presentar comprobantes de compra por cada producto perdido, como carne, leche u otros alimentos que requieren refrigeración.
También incluiría a pequeños negocios
El planteamiento no se limitaría a los hogares. También podría beneficiar a pequeños establecimientos que dependen de refrigeradores y congeladores, entre ellos carnicerías, taquerías y tiendas de alimentos.
Estos negocios pueden enfrentar pérdidas económicas cuando una interrupción prolongada impide conservar sus productos en condiciones adecuadas.
¿Cuándo no aplicaría?
Según la información difundida sobre la iniciativa, quedarían fuera los cortes derivados de falta de pago, los trabajos anunciados previamente y determinadas interrupciones ocasionadas por fenómenos naturales.
Por ahora, la compensación no es un beneficio vigente ni puede exigirse automáticamente. Se trata de una propuesta que todavía tendría que completar el procedimiento legislativo correspondiente y publicarse oficialmente antes de entrar en vigor.
La iniciativa abre la discusión sobre la responsabilidad por las pérdidas económicas que sufren familias y pequeños comercios cuando una falla del suministro eléctrico afecta la conservación de sus alimentos.





