Playa del Carmen, Quintana Roo. Una mujer extranjera identificada como Rose provocó una discusión en redes sociales después de afirmar que pagó casi 28 mil pesos por una playa en Xcalacoco.
“Yo pagué por la playa casi 28 mil pesos”, se escucha decir a la mujer en un video que comenzó a circular entre usuarios. La declaración generó cuestionamientos sobre quién puede ingresar a esa parte de la costa y si una persona puede considerarse propietaria del lugar por haber realizado un pago.
Sin embargo, la afirmación de Rose no acredita por sí sola la propiedad jurídica de la zona federal marítimo-terrestre. Con la información disponible, tampoco se conoce con precisión qué concepto habría cubierto la mujer, a quién le entregó el dinero o qué documento respaldaría el supuesto pago.
Extranjera reclama ser dueña de playa en Xcalacoco, cuyo acceso público acaba de ser cerrado. “Yo pagué por la playa casi 28 mil pesos”.🙄
📍Playa del Carmen pic.twitter.com/zyNN4HfeYT
8, 2026
Un acceso bloqueado y prestadores inconformes
El conflicto no se limita al video. En el sitio existe una disputa relacionada con un acceso hacia la zona costera, además de una malla colocada para impedir el paso de prestadores de servicios de motos acuáticas.
También se reportó el retiro de varias embarcaciones por parte de autoridades. Por un lado, propietarios de predios sostienen que el terreno continúa siendo privado; por otro, trabajadores turísticos utilizan el lugar para llegar a la playa y desarrollar sus actividades.
La controversia se concentra, por tanto, en determinar la situación legal de los terrenos y las condiciones del acceso, no únicamente en la frase pronunciada por la mujer.
Versiones difundidas en redes
Publicaciones de particulares señalan que Rose sería de origen estadounidense y que llevaría más de tres décadas viviendo en Playa del Carmen. No obstante, esos datos no aparecen respaldados por documentos en el material disponible.
En redes también circularon acusaciones sobre su comportamiento y supuesto trato hacia trabajadores y mexicanos. Tales señalamientos no han sido acreditados, por lo que deben considerarse versiones sin confirmar.
Mientras no exista una resolución o documentación pública que aclare la condición del predio y del acceso, la declaración sobre una supuesta playa propia permanece como parte de una disputa todavía sin aclarar.




