TAMAULIPAS, México.— Quitarse el condón sin autorización de la pareja, o dañarlo deliberadamente durante una relación sexual, podría ser castigado con hasta siete años de prisión en Tamaulipas, de acuerdo con una iniciativa presentada ante el Congreso estatal.
La propuesta fue impulsada por el diputado de Morena Sergio Arturo Ojeda Castillo, quien planteó reformar el Código Penal de la entidad para reconocer esta conducta como una modalidad de abuso sexual.
La práctica es conocida como stealthing y consiste en retirar o deteriorar intencionalmente el preservativo sin que la otra persona lo sepa o lo haya autorizado. La iniciativa aclara que podría configurarse el delito aunque ambas personas hayan aceptado mantener relaciones sexuales, si una de ellas condicionó expresamente su consentimiento al uso del preservativo.
La pena podría aumentar
Además de la prisión, el proyecto contempla la imposición de multas. La sanción podría incrementarse hasta en un 50 por ciento cuando la conducta derive en un embarazo o en la transmisión de alguna infección de transmisión sexual, incluido el VIH.
En la exposición de motivos se advierte que retirar o dañar el condón sin permiso expone a la pareja a consecuencias que nunca aceptó asumir. Entre ellas se encuentran los embarazos no deseados, riesgos para la salud y posibles efectos emocionales.
Ojeda Castillo señaló que, en determinadas circunstancias, esta conducta también puede convertirse en una forma de control o coerción reproductiva, cuyos efectos pueden prolongarse en la vida de la persona afectada.
El legislador sostuvo que aceptar una relación sexual bajo la condición de utilizar preservativo representa un acuerdo que debe respetarse. Retirarlo a escondidas, argumentó, vulnera el derecho de cada persona a decidir libremente sobre su cuerpo.
La iniciativa busca proteger tanto a mujeres como a hombres. Por ahora se trata de una propuesta legislativa, por lo que deberá pasar por el proceso de análisis, discusión y eventual votación en el Congreso de Tamaulipas antes de convertirse en una reforma vigente.





