Suchiate, Chiapas. Una caravana integrada por aproximadamente mil migrantes ingresó a territorio mexicano por la frontera sur, luego de superar el cerco inicial instalado por personal del Instituto Nacional de Migración (INM) en el Puente Internacional Rodolfo Robles.
El contingente, conformado por niñas, niños, jóvenes y adultos, partió desde Guatemala y cruzó hacia Ciudad Hidalgo con la intención de recorrer México hasta llegar a la frontera con Estados Unidos. La mayoría de sus integrantes procede de Honduras, El Salvador, Guatemala y Haití.
Después del cruce fronterizo, los caminantes tomaron la carretera internacional y avanzaron hacia Metapa de Domínguez. Ahí se concentraron temporalmente en el parque central antes de continuar hacia Tapachula, una de las primeras escalas contempladas en su extensa travesía.
Detrás de las mochilas, las botellas de agua y el cansancio acumulado viajan historias familiares marcadas por la falta de oportunidades. Los migrantes explicaron que el encarecimiento de la canasta básica, la falta de empleo y la precariedad económica los obligaron a abandonar sus comunidades.
Algunos emprendieron el recorrido acompañados por toda su familia; otros dejaron a sus seres queridos con la esperanza de llegar a Estados Unidos, encontrar trabajo y enviarles dinero. El grupo solicitó a la presidenta Claudia Sheinbaum garantías de seguridad para desplazarse por México, al señalar que su objetivo es continuar hacia el norte.
Los integrantes de la caravana también dijeron confiar en que las elecciones intermedias estadounidenses y una mayor representación latina en el Congreso puedan abrir la puerta a cambios en las medidas fronterizas aplicadas por la administración de Donald Trump.
Este contingente es el tercer grupo masivo procedente de San Pedro Sula que llega a Chiapas en un periodo de dos meses. En total, cinco caravanas han sido registradas durante el año en la frontera sur mexicana.
En movilizaciones anteriores, los grupos terminaron por dispersarse cerca de los límites con Oaxaca, después de que el INM entregara documentos de tránsito y organizara traslados individuales. Mientras tanto, esta nueva caravana sigue avanzando, con el norte como destino y la incertidumbre acompañando cada paso.





