Ciudad Juárez, Chihuahua.- Con una carta póstuma entre las manos y el recuerdo del último aliento de su hija, Carmen Aguilera exigió justicia por la muerte de Brenda Liliana Miranda Aguilera, de 39 años, quien presentó complicaciones después de someterse a una cirugía estética.
La madre sostiene que existió una presunta negligencia médica y cuestiona por qué continuaron las intervenciones quirúrgicas pese a que, según relató, Brenda Liliana enfrentaba problemas desde un primer procedimiento realizado en 2022. La última operación ocurrió el 9 de septiembre de 2026.
Brenda Liliana murió la noche del 7 de octubre. De acuerdo con la causa de muerte informada por la Fiscalía General del Estado de Chihuahua (FGE), sufrió una tromboembolia pulmonar después de haberse sometido a una abdominoplastia.
Aguilera afirmó que su hija presentó taquicardias, dificultades para caminar y un deterioro evidente durante sus últimos días. Dos días antes del fallecimiento fue llevada a revisión con el cirujano Ángel Álvarez Regil, de la clínica Juárez Lazer, pero, según la versión de la familia, regresó a casa sin tratamiento.
La noche de su muerte, un médico particular recomendó hospitalizarla de inmediato. Mientras sus padres intentaban trasladarla, Brenda Liliana se desvaneció en brazos de su madre. Paramédicos que alcanzaron el vehículo confirmaron que ya no tenía signos vitales.
“No quiero que mi hija sea una más”, expresó Aguilera, quien teme que la carpeta quede archivada. La FGE informó que la investigación permanece en proceso para determinar si se cometió algún delito. Hasta el momento, las acusaciones corresponden a la versión de la madre y no se ha informado de una resolución que establezca responsabilidades.
Brenda Liliana era contadora, practicaba ejercicio y cuidaba de su hija adolescente. Su madre la recordó como una mujer trabajadora que atravesó una etapa de depresión después de perder el brazo izquierdo en un accidente de motocicleta.
Aguilera llamó a otras pacientes que hayan tenido experiencias similares a aportar información ante las autoridades. También pidió a quienes consideran una cirugía estética informarse sobre los riesgos, buscar valoraciones médicas y atender inmediatamente cualquier señal de alarma.
En la vivienda de Brenda Liliana permanecen sus perros “Chisca”, “Coco” y “Güero”. Sus ladridos, contó Carmen, son otra señal de la ausencia que dejó: “La extrañan”.




