
COLOMBIA.- La cifra de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7.4 registrado en Colombia aumentó a 132, mientras que otras 570 resultaron heridas, de acuerdo con el reporte más reciente de las autoridades.
Socorristas y voluntarios continuaban removiendo escombros, incluso con las manos, en una carrera contra el tiempo para localizar a posibles sobrevivientes entre las decenas de construcciones afectadas. El movimiento es considerado el más fuerte ocurrido en el país durante la última década, según la información disponible.
El balance oficial también incluye 86 edificios colapsados y siete aeropuertos con operaciones suspendidas debido a afectaciones relacionadas con el terremoto. Las autoridades no detallaron en el reporte proporcionado cuándo podrían reanudarse las actividades en esas terminales aéreas.
Cinco ciudades permanecen en alerta roja
Cinco de las 32 ciudades capitales del país permanecen bajo alerta roja: Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia. La mayor cantidad de víctimas mortales reportada hasta el momento corresponde a Pereira, donde se contabilizan 60 fallecimientos.
En Cali fueron confirmadas 15 muertes; en Quibdó, ocho; y en Manizales, cuatro. El informe no especificó el número de fallecidos en Armenia ni detalló la distribución de las demás víctimas incluidas en el balance nacional de 132 decesos.
Las cifras difundidas por ciudad suman 87 fallecimientos entre Pereira, Cali, Quibdó y Manizales. Las autoridades no desglosaron en la información disponible dónde se registraron las otras muertes consideradas en el total nacional.
Desde las primeras horas de la mañana, las principales ciudades del oeste de Colombia vivieron momentos de pánico. Miles de personas salieron y corrieron por las calles mientras algunos edificios se derrumbaban y otros presentaban daños graves, de acuerdo con periodistas de la AFP que se encontraban en la zona.
El sismo ocurrió a las 7:34 horas
El terremoto se registró a las 7:34 horas locales y alcanzó una magnitud de 7.4, según las mediciones del servicio geológico colombiano y del servicio geológico de Estados Unidos. El material difundido no precisa la ubicación exacta del epicentro ni la profundidad del movimiento.
Tras el sismo, los trabajos se concentraron en las estructuras colapsadas, donde rescatistas y habitantes colaboraban para retirar restos de concreto y otros materiales. La prioridad era encontrar personas con vida entre los inmuebles destruidos, mientras continuaba la evaluación de daños.
La magnitud de las afectaciones obligó a mantener la alerta máxima en las cinco ciudades señaladas. Además de las pérdidas humanas y las personas lesionadas, la emergencia impactó edificios y servicios aeroportuarios en distintas zonas del país.
El reporte no ofrece información sobre la condición médica de las 570 personas heridas. Tampoco precisa cuántas permanecen hospitalizadas ni en cuáles ciudades fueron atendidas, por lo que el balance disponible se limita al número general comunicado por las autoridades.
Continúa la búsqueda entre los escombros
Los equipos de emergencia y los voluntarios mantenían las labores de búsqueda ante la posibilidad de que hubiera personas atrapadas. La remoción manual de escombros reflejaba la urgencia de los trabajos en los puntos donde se registraron derrumbes.
Mientras avanzaban las tareas de rescate, las autoridades seguían revisando construcciones y daños relacionados con el terremoto. La suspensión de operaciones en siete aeropuertos se sumó a las consecuencias inmediatas del movimiento, aunque no fueron identificadas las terminales afectadas.
El balance de 132 personas muertas, 570 heridas y 86 edificios colapsados corresponde al último corte incluido en la información proporcionada. Debido a que las labores de búsqueda continuaban, las cifras podrían ser actualizadas por las autoridades colombianas conforme avanzara la atención de la emergencia.



