TORREÓN, Coahuila.- Un equipo de reporteros ingresó a la vivienda donde habitaban Carlos y David, hermanos gemelos de 18 años vinculados a proceso por el ataque contra la Secundaria 13 del ejido La Unión. En el lugar fueron documentadas condiciones precarias, objetos cotidianos y diversas frases escritas en paredes, puertas y libretas.
Los cuartos de los jóvenes, conocidos como “Los Cuates”, estaban comunicados por una puerta. En su interior había tarimas sin colchón, sillas de plástico y ropa colgada en las paredes. Entre los mensajes visibles se encontraban las frases “La vida no tiene valor cuando no eres nadie” y “odio al mundo”.

Las autoridades también han mencionado la existencia de un supuesto “pacto de sangre” entre los hermanos, aunque hasta el momento no se han difundido detalles sobre ese señalamiento.
Madre describe cómo vivían los hermanos
Maribel Garza Alvarado, madre de los detenidos, declaró que sus hijos eran tranquilos, permanecían la mayor parte del tiempo en casa y no tenían vicios. Según su testimonio, salían principalmente para buscar trabajo.
La mañana del ataque, los jóvenes le habrían dicho que entregarían una solicitud de empleo. El documento permanecía sobre una silla dentro de la habitación. Maribel relató que conoció lo ocurrido cuando su hermana llegó a buscarla y le informó sobre los hechos en la secundaria.
La mujer también aseguró que ha recibido insultos y amenazas de personas que la responsabilizan por las acciones atribuidas a sus hijos. Al visitarlos bajo custodia, uno de ellos le preguntó entre lágrimas si podría recuperar la libertad.
Investigan su entorno familiar y digital
La Fiscalía General del Estado de Coahuila mantiene bajo investigación el contexto familiar y digital de los gemelos. El fiscal Federico Fernández Montañez describió un entorno de desintegración familiar y desvinculación social. También informó que uno de los hermanos estuvo en un centro de rehabilitación por decisión familiar, no por consumo de drogas.
Carlos y David fueron vinculados a proceso por homicidio calificado y tentativa de homicidio calificado. Un juez les impuso prisión preventiva justificada y fijó seis meses para la investigación complementaria, cuyo plazo vence el 4 de abril de 2027. Al ser procesados como adultos, podrían recibir una pena de hasta 60 años de prisión, según el material disponible.




