Exceder el periodo autorizado de estancia, trabajar con una visa de visitante o utilizarla para actividades diferentes a las permitidas puede poner en riesgo el documento migratorio, advirtió la firma BAI Capital.
La compañía, dedicada a captar inversionistas para negocios en Estados Unidos, señaló que el uso incorrecto de las visas estadounidenses representa un riesgo para empresarios y ejecutivos mexicanos con relaciones comerciales en ese país.
El problema puede presentarse, particularmente, cuando una visa B1/B2 es utilizada para efectuar labores que requieren otra categoría o autorización migratoria.
Juan Carlos Eguiart, director de BAI Capital, explicó que una visa B-1 permite realizar determinadas actividades de negocios, como reunirse con socios comerciales, negociar contratos, asistir a convenciones o conferencias y efectuar algunas transacciones.
Sin embargo, aclaró que este documento no autoriza de manera general a desempeñar un empleo en Estados Unidos.
“Por ejemplo, acudir a una negociación comercial puede ser compatible con una B-1, mientras que incorporarse a las operaciones cotidianas de una empresa estadounidense, prestar servicios o recibir un salario de una fuente estadounidense puede requerir otra categoría migratoria”, indicó.
El directivo sostuvo que anteriormente existía una percepción de mayor flexibilidad para comenzar una vida financiera en el país vecino. Como ejemplo, recordó que era posible acudir a un banco y abrir una cuenta utilizando el pasaporte, algo que, aseguró, actualmente resulta mucho más complicado.
También era común que algunos inversionistas comenzaran operaciones gradualmente, constituyeran empresas o desarrollaran actividades comerciales sin verificar si su estatus migratorio correspondía con esas acciones.
Eguiart aclaró que el endurecimiento de los controles no puede atribuirse únicamente a la actual administración estadounidense. Consideró que forma parte de una evolución global de las revisiones financieras y migratorias, impulsada por medidas contra el lavado de dinero y una mayor vigilancia sobre el origen y destino del capital.
Actualmente, agregó, bancos y autoridades revisan con mayor atención si una persona reside en Estados Unidos, si desarrolla actividades autorizadas y si el tipo de visa coincide con la operación realizada.
Ante este escenario, recomendó a empresarios e inversionistas establecer estructuras financieras, fiscales, legales y migratorias sólidas, además de consultar los requisitos aplicables antes de trabajar o iniciar operaciones comerciales en territorio estadounidense.





