
La muerte de la adolescente Dafne Zapata Quintos puso bajo escrutinio la forma en que operaba la Academia Militarizada de Marina Doenitz, ubicada en Ciudad Madero, Tamaulipas, luego de que una exalumna afirmara que estudiantes evitaban denunciar presuntos malos tratos por temor a represalias.
Esperanza Bedoya, quien aseguró haber estudiado en la institución, señaló en entrevista con medios que alumnos acudían con miedo y soportaban agresiones y castigos sin hablar de lo que ocurría dentro del plantel.
Temían que les retuvieran documentos escolares
De acuerdo con el testimonio de Bedoya, una de las principales preocupaciones era que las autoridades de la academia no entregaran la documentación académica a quienes denunciaran o cuestionaran la manera en que operaba la institución.
“Porque muchas veces se nos amenazaba con los papeles, con que no se nos iban a entregar”, afirmó.
La exalumna sostuvo que esta situación generaba temor entre estudiantes, particularmente entre quienes cursaban clases dentro de la institución privada.
También aseguró que algunos egresados preferían alejarse por completo de la academia debido a los malos tratos que, según su versión, habían sufrido durante su estancia.
“Nos daba miedo que nos hicieran algo más, y una vez saliendo de la escuela muchas veces pasaba que no querían tener ya nada que ver por tan malos tratos que recibían, por tantos traumas que adquirieron”, declaró.
El caso de Dafne continúa bajo investigación
Las declaraciones surgieron después de la muerte de Dafne Zapata Quintos, un caso que continúa bajo investigación y por el cual su familia ha exigido justicia.
Bedoya manifestó que, pese al miedo que dijo haber sentido, decidió hablar públicamente para apoyar las exigencias de esclarecimiento y evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir.
“No voy a descansar hasta que se haga justicia porque esto no puede continuar”, expresó.
Hasta el momento, las autoridades competentes deberán determinar responsabilidades con base en las investigaciones y las pruebas recabadas. Los señalamientos sobre presuntos abusos y amenazas corresponden al testimonio de la exalumna y no constituyen por sí mismos una resolución judicial.



