CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— En medio de llantas abandonadas, maleza y montículos de tierra, una inesperada figura blanca llamó la atención de los habitantes del fraccionamiento Las Arecas, en el suroriente de la ciudad.
Durante la mañana del viernes 6 de noviembre, vecinos observaron a un ave zancuda descansando sobre una piedra dentro de un terreno baldío. Su plumaje contrastaba con la basura acumulada y el paisaje urbano de la zona.
El ejemplar fue identificado de manera preliminar como una posible garza blanca, aunque algunos colonos se refirieron a él como una “grulla”. Sin una valoración especializada no es posible confirmar la especie únicamente a partir de la imagen compartida.
La escena comenzó a circular en grupos vecinales y generó comentarios de sorpresa, además de llamados para no arrojar piedras, no acercarse demasiado y mantener alejados a los perros. La petición principal fue permitir que el animal descansara y retomara el vuelo sin ser perseguido.
Observadores de aves señalan que durante el otoño y el invierno es posible registrar una mayor presencia de especies migratorias en la región fronteriza. Algunos ejemplares aprovechan vasos de captación, canales agrícolas y espacios abiertos como puntos temporales de descanso en sus recorridos.
Aunque la aparición resultó llamativa para los residentes, la recomendación es observar al animal desde una distancia prudente. Tampoco se aconseja intentar capturarlo o alimentarlo, pues estas acciones pueden causarle estrés o alterar su comportamiento natural.
En caso de detectar que el ave está herida, atrapada o no puede volar, los ciudadanos pueden solicitar orientación a Ecología Municipal o al área de Rescate y Adopción de Mascotas del Municipio.
La visita dejó una postal poco habitual en Las Arecas, pero también exhibió el contraste entre la fauna silvestre y los terrenos donde permanecen llantas y residuos. Por ahora, los vecinos esperan que la zancuda continúe su camino sin contratiempos.




