Ciudad de México.- Lo que comenzó como un homenaje lleno de cariño terminó convirtiéndose en un momento difícil de explicar. Una cámara de seguridad captó diversos movimientos junto al altar que una joven preparó para sus perros fallecidos, apenas unos segundos antes de la medianoche.
Majo Dipp, identificada en TikTok como @marijodipp, instaló la ofrenda en el exterior de su vivienda para recordar a sus mascotas durante el 27 de octubre, fecha que algunas familias dedican a los animales de compañía dentro de las tradiciones del Día de Muertos.
El altar tenía dos niveles, fotografías de sus perros, un mantel blanco, flores de cempasúchil, papel picado y una veladora. Además, la joven formó con pétalos un camino para recibir simbólicamente a quienes fueron parte importante de su familia.
La grabación comienza a las 23:50 horas. Poco antes de las 12 de la noche, el tendedero ubicado cerca de la ofrenda empieza a moverse. La cámara, activada mediante detección de movimiento, registró después cambios en la flama de la veladora y un movimiento localizado en la parte baja del mantel.
“Justo unos segundos antes de las 12 empieza a moverse el tendedero”, explicó Majo en el video. Al llegar la medianoche, aseguró que el centro del mantel se movió “como si algo llegara”. Instantes después, todo volvió a quedar en calma.
La joven acompañó la publicación con una frase breve, pero profundamente significativa: “Sé que fueron ellos”. La grabación ya acumula más de 160 mil reacciones y provocó que numerosos usuarios compartieran experiencias similares.
Algunas personas relataron haber observado movimientos en veladoras, sombras, mariposas o figuras cerca de sus propias ofrendas. Aunque el video no demuestra la existencia de un fenómeno paranormal y los movimientos podrían tener distintas explicaciones, para Majo representó una visita cargada de emoción.
La tradición de incluir a las mascotas en los altares ha ganado fuerza durante los últimos años. Para muchas familias, estas ofrendas son una manera de agradecer el amor y la compañía de aquellos animales que dejaron huella incluso después de partir.





