Ciudad Juárez, Chihuahua.- Las tormentas intensas registradas entre septiembre y octubre serían una señal de que la frontera podría enfrentar un invierno húmedo, con bajas temperaturas y nevadas intensas, advirtió un investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).
Alfredo Granados-Olivas, profesor investigador del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental del Instituto de Ingeniería y Tecnología, explicó que el patrón climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur ha influido en las lluvias torrenciales de la región.
De acuerdo con el especialista en hidropedología, estas condiciones permiten anticipar precipitaciones durante el resto del año y posibles episodios de nieve que podrían generar escenarios de riesgo si autoridades y habitantes no toman previsiones.
La principal preocupación se concentra en las familias que viven cerca de arroyos, cuencas y zonas de escurrimiento, así como en viviendas construidas con materiales endebles. Los techos de lámina, cartón o estructuras ligeras podrían quedar expuestos al peso de la nieve acumulada.
Granados-Olivas señaló que una acumulación considerable podría provocar el colapso de algunos techos. Por ello, llamó a revisar las condiciones de las viviendas antes de la llegada del frío y a prestar especial atención a los asentamientos ubicados en sectores vulnerables de la ciudad.
¿Cómo reducir el riesgo por acumulación de nieve?
Entre las medidas sugeridas se encuentra verificar que los techos tengan una pendiente suficiente para permitir el deslizamiento de la nieve. También recomendó colocar plásticos antes de una nevada, pues podrían facilitar el retiro de la acumulación y evitar que el peso permanezca sobre las láminas.
El investigador reconoció que muchas familias viven al día y no cuentan con recursos para modificar sus casas. Ante esa realidad, consideró indispensable que las autoridades identifiquen las zonas de mayor riesgo y establezcan acciones preventivas, particularmente después de los daños ocasionados por las inundaciones.
Aunque un invierno con abundante precipitación implicaría riesgos, también podría traer beneficios para una región afectada por años de sequía. La nieve acumulada en las partes altas de las cuencas se derretiría posteriormente, alimentando escurrimientos y presas durante los meses de mayor temperatura.
El llamado central es a no esperar la primera nevada: revisar techos, ubicar puntos vulnerables y preparar medidas de protección puede reducir daños en hogares e infraestructura.





