SAMALAYUCA, Chihuahua.— El acceso a las Dunas de Samalayuca fue resguardado por autoridades después de que un hombre perdió la vida presuntamente a consecuencia de una descarga eléctrica.
El incidente ocurrió durante las últimas horas en la entrada de esta zona turística ubicada al sur de Ciudad Juárez. El reporte provocó la movilización de elementos policiacos, cuerpos de auxilio y personal encargado de atender emergencias.
De acuerdo con la información preliminar, la víctima recibió una descarga de alta intensidad que le ocasionó lesiones fatales. Cuando los paramédicos llegaron al lugar ya no fue posible reanimarla. Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente la identidad del fallecido.
Investigan las instalaciones eléctricas
El perímetro fue acordonado para impedir que visitantes o habitantes del poblado se acercaran al punto donde ocurrió el contacto eléctrico. La medida también permitió que los especialistas revisaran el área sin poner en riesgo a más personas.
Las circunstancias exactas del fallecimiento continúan bajo investigación. Entre las líneas que serán revisadas se encuentra un posible contacto con cableado, postes, transformadores o instalaciones dañadas. También se analizará si las lluvias y ráfagas de viento registradas recientemente tuvieron alguna relación con las condiciones del lugar.
Hasta ahora no existe una confirmación oficial sobre qué instalación produjo la descarga, por lo que las autoridades mantienen abiertas las indagatorias y pidieron evitar conclusiones anticipadas.
Peritos procesan el lugar
Personal pericial de la Fiscalía General del Estado acudió para documentar la escena y reunir indicios. Posteriormente, trabajadores del Servicio Médico Forense realizaron el traslado del cuerpo para practicar la necropsia correspondiente y completar su identificación oficial.
La muerte transformó el acceso de uno de los paisajes más conocidos de la región en una escena de emergencia. Autoridades exhortaron a quienes circulan por carreteras y zonas rurales al sur de Juárez a no acercarse a cables caídos, postes dañados o instalaciones eléctricas expuestas, especialmente después de una tormenta.





