CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— El dólar estadounidense vuelve a apretar el bolsillo en la frontera. La divisa se ofrece hasta en 20.35 pesos en casas de cambio y alcanza los 20.65 pesos en ventanillas bancarias, de acuerdo con los rangos observados en distintos corredores cambiarios de la ciudad.
En establecimientos ubicados en sectores como la avenida Juárez, Zona Centro, Paseo Triunfo de la República y avenida de Las Torres, el billete verde se compra entre 19.60 y 19.80 pesos, mientras que su precio de venta ronda entre 20.25 y 20.35 pesos. Las cantidades pueden variar según la zona y la disponibilidad de efectivo.
En los bancos, el precio resulta menos favorable para quienes necesitan adquirir divisas. La compra se ubica aproximadamente entre 19.30 y 19.50 pesos, pero la venta alcanza un rango de 20.45 a 20.65 pesos. Por su parte, el tipo de cambio interbancario se mantiene como referencia entre 20 y 20.15 pesos.
Compras en El Paso aumentan la demanda
Una de las principales presiones locales es la demanda de dólares por parte de juarenses que cruzan a El Paso, Texas, para comprar mercancía, surtir inventarios o cubrir distintos gastos. Cuando hay menos visitantes estadounidenses cambiando dólares por pesos en Juárez, también disminuye la cantidad de billetes disponibles en los centros cambiarios.
A esto se suman empresas, comerciantes y arrendatarios que deben pagar rentas, insumos o servicios establecidos en moneda estadounidense. Esa necesidad incrementa la competencia por conseguir dólares en efectivo.
La presión también viene del exterior
El comportamiento de las tasas de interés en Estados Unidos y México influye en las decisiones de los grandes inversionistas. Si los activos estadounidenses ofrecen mayor seguridad o rendimiento, parte del capital se mueve hacia el dólar y reduce el atractivo del peso.
La incertidumbre comercial, las tensiones internacionales y los ajustes relacionados con el nearshoring también favorecen la búsqueda de monedas consideradas refugio.
El aumento beneficia a trabajadores de El Paso que viven en Juárez y a familias que reciben remesas, pues obtienen más pesos al cambiar sus ingresos. Sin embargo, encarece productos importados, refacciones, insumos y rentas, convirtiéndose en un golpe directo para consumidores y pequeños negocios fronterizos.





