CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— Yonkeros establecidos en la frontera denunciaron un aumento de negocios dedicados a la compra y venta de metales, una situación que, según el gremio, ha provocado una reducción en las ventas de autopartes y el cierre de algunos establecimientos.
Los comerciantes señalaron que varios de los negocios conocidos como “kilos” o “chatarreras” también venden piezas de vehículos a precios menores a los manejados por los yonkes formalmente establecidos.
Luis Arturo, comerciante ubicado en la avenida Carlos Amaya y afiliado a la Unión de Yonkeros, estimó que en Ciudad Juárez existen cerca de 600 negocios dedicados a la compra y venta de metales que también operan como yonke.
De acuerdo con su versión, a esa cantidad se sumarían alrededor de 300 establecimientos dedicados únicamente a los metales. También afirmó que existe un número no determinado de negocios que presuntamente trabajan sin permisos. Las cifras fueron proporcionadas por el integrante del gremio y no se presentó una confirmación de autoridades municipales.
El yonkero explicó que algunos establecimientos compran vehículos para venderlos como metal, pero antes comercializan sus autopartes a precios por debajo de los ofrecidos habitualmente en los yonkes.
Esta competencia, sostuvo, ha reducido la rentabilidad para quienes adquieren automóviles con el objetivo de recuperar, clasificar y vender sus piezas. Los negocios establecidos enfrentan costos que dificultan igualar los precios ofrecidos por las chatarreras, agregó.
También indicó que algunos puntos de compra y venta de metales aparecen en colonias y fraccionamientos, donde presuntamente utilizan viviendas para realizar sus actividades comerciales.
Ante la caída en las ventas, algunos yonkes de Ciudad Juárez habrían cerrado sus puertas debido a que su operación dejó de ser sostenible, aseguró el comerciante. El gremio atribuye el problema a la falta de regulación y supervisión sobre los nuevos establecimientos.




