MÉXICO.- Encontrar una vivienda aparentemente abandonada no significa que cualquier persona pueda ocuparla y convertirse automáticamente en su propietaria. En México existe un mecanismo llamado prescripción adquisitiva o positiva, pero requiere demostrar la posesión durante determinado tiempo y obtener una sentencia judicial.
Este procedimiento permite solicitar el reconocimiento de la propiedad cuando una persona ha poseído el inmueble en concepto de dueño, de manera pública, pacífica y continua. No basta con mudarse a la casa y esperar algunos años, pues el caso debe presentarse ante un juez y respaldarse con pruebas.
Además, una vivienda vacía o deteriorada puede seguir teniendo propietario, encontrarse intestada, estar hipotecada o formar parte de un litigio. Por ello, ocuparla sin conocer su situación jurídica puede ocasionar conflictos civiles o incluso penales.
¿Cuánto tiempo debe poseerse la casa?
Como referencia general, el Código Civil Federal contempla plazos de cinco años cuando la posesión es de buena fe y de 10 años cuando existe mala fe. Sin embargo, cada entidad federativa cuenta con su propia legislación civil, por lo que los tiempos y requisitos aplicables pueden variar según la ubicación del inmueble.
Durante el juicio, la persona interesada debe acreditar que actuó como propietaria y no como arrendataria, invitada o cuidadora. Entre los elementos que podrían servir están los recibos de agua o electricidad, pagos de predial, fotografías, testimonios de vecinos y otros documentos relacionados con la vivienda.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
De manera general, primero debe revisarse la situación legal del inmueble; después se reúnen las pruebas y se presenta la demanda correspondiente. El juez analiza los documentos, testimonios y posibles reclamaciones de terceros antes de resolver.
Si la sentencia es favorable, puede inscribirse ante la instancia registral correspondiente para acreditar legalmente la propiedad. El proceso puede prolongarse durante años, especialmente cuando aparecen personas que reclaman derechos sobre la casa.
La prescripción adquisitiva no equivale a una invasión ni garantiza que quien ocupe una vivienda terminará siendo su dueño. Debido a que cada caso tiene circunstancias diferentes, es recomendable buscar asesoría jurídica antes de ingresar al inmueble o comenzar cualquier procedimiento.





