México.— La sopa Maruchan no está hecha de plástico ni permanece durante días en el intestino, como sostiene una creencia difundida entre consumidores. Sin embargo, eso no significa que pueda comerse sin medida: la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda moderar su consumo.
De acuerdo con los resultados de un Estudio de Calidad sobre sopas instantáneas, el organismo analizó 33 marcas comercializadas en México para revisar sus ingredientes, etiquetado y contenido nutrimental.
El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor reportó que los fideos de Maruchan se elaboran principalmente con harina de trigo precocida, aceite vegetal de palma, sal yodada, gluten de trigo y reguladores de acidez.
Su sabor proviene de un sazonador que incluye sal yodada, azúcar, maltodextrina, proteína vegetal hidrolizada de soya y maíz, especias, extractos de levadura y potenciadores como glutamato monosódico, inosinato disódico y guanilato disódico.
Según la información difundida, estos ingredientes se encuentran dentro de los límites establecidos por las autoridades sanitarias. No obstante, su ingesta en grandes cantidades puede ocasionar molestias en algunas personas. En quienes padecen gota o tienen niveles elevados de ácido úrico, el consumo excesivo podría relacionarse con dolor o inflamación en las articulaciones.
El análisis también encontró niveles elevados de sodio y grasas saturadas, además de un aporte nutrimental menor frente a una comida casera. Un envase preparado de Maruchan Instant Lunch aporta 294 kilocalorías, así como 3.6 gramos de grasa y 285 miligramos de sodio por cada 100 gramos. El producto incluye sellos de advertencia por exceso de sodio y grasas saturadas.
Profeco también advirtió que el vaso de unicel no debe introducirse al horno de microondas, debido a que el calor puede favorecer la transferencia de sustancias del envase hacia los alimentos. La recomendación es hervir el agua por separado y después verterla en el recipiente, siguiendo las instrucciones del empaque.
La textura de los fideos, origen probable del mito del plástico, se debe a su proceso industrial: la harina se cocina previamente con vapor y recibe un frito rápido en aceite vegetal, lo que permite rehidratarla en pocos minutos.





