Monclova, Coahuila.— La muerte de Dylan Santiago Sifuentes Cruces, de 12 años, fue confirmada como consecuencia de rickettsiosis, un padecimiento transmitido principalmente por la picadura de garrapatas infectadas. El caso generó consternación entre familiares y habitantes de la colonia San Francisco.
Una versión difundida inicialmente señalaba que el menor habría aplastado una garrapata con los dedos y posteriormente se habría tocado un ojo. Sin embargo, esa versión no fue establecida como la causa comprobada del contagio.
Información posterior, atribuida a Faustino Aguilar Arocha, titular de la Jurisdicción Sanitaria 04, indicó que la posible exposición estuvo relacionada con el contacto del niño con un perro que tenía garrapatas. De acuerdo con medios locales, Dylan recibió atención médica en Saltillo y murió en la Clínica 1 del IMSS durante agosto de 2026.
¿Cómo se transmite la rickettsiosis?
La rickettsiosis comprende un grupo de enfermedades causadas por bacterias del género Rickettsia. En el caso de la fiebre manchada, la principal vía de transmisión es la picadura de una garrapata infectada. Estos parásitos pueden estar presentes en mascotas, patios y áreas cercanas a las viviendas.
Entre los posibles síntomas se encuentran fiebre, dolor de cabeza, molestias musculares, náuseas, vómito, dolor abdominal y sarpullido. La enfermedad puede avanzar rápidamente, por lo que se recomienda buscar atención médica ante síntomas compatibles y antecedentes de contacto con garrapatas, sin recurrir a la automedicación.
Recomendaciones ante una garrapata
Las recomendaciones sanitarias indican que las garrapatas no deben aplastarse con los dedos ni manipularse directamente. Si una está adherida a la piel, debe retirarse con una pinza fina, sujetándola cerca de la superficie y jalando de manera constante. Después es necesario lavar las manos y limpiar el área.
Según información atribuida al secretario de Salud de Coahuila, Eliud Aguirre Vázquez, durante 2026 se habían confirmado 41 casos y 30 defunciones por rickettsiosis en la entidad. El caso de Dylan refuerza el llamado a revisar periódicamente a personas y mascotas, controlar la presencia de garrapatas y solicitar valoración médica oportuna.





