Tocumbo, Michoacán. Alberto S., un adolescente de 15 años conocido con el apodo de “El Nini”, fue identificado como la segunda persona abatida durante el operativo de fuerzas federales en el que también murió Luis Enrique Barragán Chávez, alias “El Güicho” o “El R5”.
De acuerdo con información atribuida a áreas de inteligencia, el menor presuntamente se desempeñaba como escolta personal de “El R5” dentro del Cártel de Los Reyes. Las autoridades señalaban a Barragán Chávez como dirigente de esa organización delictiva.
El enfrentamiento ocurrió durante la noche del domingo 30 de agosto en una zona boscosa de la localidad de Rodeo del Pinal, perteneciente al municipio de Tocumbo. El material disponible no precisa el año de los hechos.
Elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional desplegaron el operativo con el objetivo de detener a Barragán Chávez. Según el reporte oficial citado, los integrantes de las fuerzas federales fueron atacados con armas de fuego y respondieron a la agresión.
En el lugar murieron “El R5” y uno de sus presuntos escoltas, quien posteriormente fue identificado como Alberto S. Las autoridades aseguraron dos fusiles automáticos, cartuchos, cargadores de distintos calibres y una cuatrimoto.
En redes sociales también circularon fotografías atribuidas al adolescente, en las que aparece con armas largas, pistolas, equipo de radiocomunicación y uniformes tácticos. La autenticidad y el contexto de esas imágenes no se detallan en la información proporcionada.
Autoridades federales y estatales ubican las operaciones del Cártel de Los Reyes en los municipios michoacanos de Los Reyes, Peribán, Tocumbo, Cotija y Tingüindín. Al grupo se le atribuyen actividades de extorsión contra integrantes de la cadena productiva del aguacate.
“El R5” habría asumido el control de la organización después de la detención, el 1 de agosto, de Alfonso “N”, alias “Poncho La Quiringüa”, identificado como fundador y anterior cabecilla. El grupo forma parte de la alianza conocida como Cárteles Unidos.
Estados Unidos mantenía una recompensa de tres millones de dólares por información que permitiera capturar a Barragán Chávez. Además, era requerido mediante una orden de detención provisional con fines de extradición.





