
México.— La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales podría llevar a las empresas a reorganizar horarios y turnos antes que incrementar sus plantillas, de acuerdo con encuestas realizadas entre compañías que operan en el país.
La transición gradual está prevista para comenzar el 1 de enero de 2027, con un primer ajuste de 48 a 46 horas semanales. Ante ese escenario, el resto de 2026 sería un periodo clave para revisar procesos, cargas de trabajo y necesidades de cobertura.
El estudio Tendencias del Entorno Laboral en México 2026, elaborado por Kelly, señala que 36% de las empresas considera que la reorganización de horarios y turnos será el mayor impacto de la reforma. En contraste, 20% anticipa un aumento de costos relacionado con nuevas contrataciones.
La firma plantea que las organizaciones deberían identificar los procesos que dependen de jornadas extensas, las áreas con sobrecarga, las funciones que requieren cobertura adicional y las actividades que pueden rediseñarse antes de que los nuevos límites presionen la operación.
La encuesta de Tendencias de Recursos Humanos en México de WTW presenta un panorama similar. Entre las empresas que prevén dificultades en la disponibilidad de talento, 70% ajustaría la distribución de los horarios para reducir el impacto; el resto contempla contratar más personal.
Los cambios no se limitarían a puestos operativos. Según WTW, 59% de las compañías que anticipan afectaciones tiene algunos cargos administrativos con jornadas superiores a 40 horas.
Sin embargo, la reorganización también aparece como uno de los principales obstáculos. Un estudio de EY indica que 56% de las compañías identifica la fricción interna y la complejidad operativa como el mayor reto. Esto incluye cambios de horarios, redistribución de actividades y realineación de cargas.
El nivel de preparación sigue siendo limitado: EY reporta que sólo 18% de las empresas está totalmente lista, mientras 38% se encuentra en una zona de riesgo por falta de visibilidad y control sobre sus modelos actuales de turnos.
Luis Peña, socio líder de People Advisory Services de EY México, advirtió que existe una brecha entre el avance legislativo y los planes internos. Cada empresa, señaló, deberá definir cómo y cuándo realizará sus ajustes para evitar afectaciones a la productividad.



