
METEPEC, Estado de México.— Una integrante de la Guardia Nacional es investigada por la muerte de su pareja sentimental, un hombre señalado como presunto integrante de la organización criminal La Familia Michoacana, después de que un arma de fuego se accionara mientras ambos supuestamente la manipulaban.
La mujer fue identificada como Judith “N”, elemento activo de la corporación federal. De acuerdo con información difundida por el periodista Carlos Jiménez, la agente llegó a un centro médico de Metepec acompañada por su pareja, quien era conocida con el nombre de Tomás.
Los dos presentaban lesiones provocadas por un proyectil. Judith “N” tenía una herida en una mano, mientras que el hombre registraba una lesión de mayor gravedad en un brazo y el torso. Él recibió atención médica de urgencia, pero murió posteriormente debido al daño interno que presuntamente le causó la bala.
Primera versión apuntaba a un supuesto asalto
Ante el personal médico y los policías municipales que acudieron para conocer lo ocurrido, la integrante de la Guardia Nacional habría declarado inicialmente que ella y su pareja fueron víctimas de un asalto.
Sin embargo, el reporte indica que la mujer proporcionó versiones diferentes cuando fue interrogada nuevamente. Las contradicciones se relacionaban con el lugar donde supuestamente ocurrió el robo y con las características de los presuntos responsables.
Las inconsistencias llevaron a los investigadores de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México a revisar con mayor detalle las circunstancias del caso y la identidad del hombre herido. Durante esa verificación, las autoridades habrían detectado que la agente no proporcionó inicialmente el nombre verdadero de su pareja.
Según la información disponible, el hombre era conocido como Tomás y aparecía en registros de seguridad por sus presuntos vínculos con La Familia Michoacana. El reporte lo describe como uno de los objetivos buscados en territorio mexiquense y le atribuye una relación con mandos de esa organización delictiva.
También se informó que tenía un tatuaje con la frase “a la orden del H y del Pez”, elemento que habría sido considerado por los investigadores como un posible indicio de sus vínculos criminales. Hasta el momento, el material disponible no incluye un posicionamiento oficial detallado de la Fiscalía mexiquense sobre la identidad y el nivel jerárquico que presuntamente tenía el fallecido.
Habrían manipulado una pistola cargada
Después de ser cuestionada por las contradicciones, Judith “N” presuntamente cambió su declaración y reconoció que ambos estaban manipulando una pistola cargada. De acuerdo con esta versión, el arma se accionó de manera imprevista.
El proyectil habría atravesado primero la mano de la agente y después impactado a su pareja en el brazo y el torso. Esta trayectoria explicaría las lesiones que ambos presentaban cuando solicitaron atención médica.
Las autoridades deberán establecer, mediante peritajes de balística, pruebas médicas y declaraciones, cómo ocurrió exactamente el disparo y si existió alguna conducta intencional o negligente. La versión de que ambos estaban “jugando” con el arma forma parte de la información difundida sobre el caso, pero deberá ser corroborada dentro de la investigación.
Fiscalía analiza posible responsabilidad
La Fiscalía del Estado de México inició una carpeta de investigación para determinar la posible responsabilidad de Judith “N” en la muerte de su pareja. La clasificación jurídica definitiva dependerá de los resultados de las diligencias y de las circunstancias que puedan acreditarse.
Además del proceso penal, el reporte señala que la Guardia Nacional habría iniciado una revisión interna para esclarecer la relación de su integrante con un hombre presuntamente vinculado con una organización criminal. No se ha informado si la agente fue suspendida de sus funciones.
Judith “N” permanece a disposición de las autoridades mientras se define su situación jurídica. Corresponderá a un juez determinar si existen elementos suficientes para vincularla a proceso y, en su caso, imponer medidas cautelares mientras continúa la investigación.
La mujer debe ser considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria. Las autoridades tampoco han informado públicamente si el arma involucrada era propiedad de la agente, pertenecía a la corporación o estaba registrada a nombre de otra persona.



