CIUDAD DE MÉXICO.— El Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, programado para el martes 1 de septiembre de 2026, no convertirá esa fecha en un día de descanso obligatorio. Las actividades laborales y escolares deberán desarrollarse con normalidad.
La cercanía del acto institucional ha generado dudas entre trabajadores y familias sobre si el 1 de septiembre será festivo, pero la fecha no está contemplada como asueto en la legislación laboral ni como suspensión de clases en el calendario escolar referido por la Secretaría de Educación Pública (SEP).
¿Qué establece la LFT?
El artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) enumera los días de descanso obligatorio en México. El 1 de septiembre no aparece en esa lista, por lo que las empresas no están obligadas a conceder el día libre debido al Informe de Gobierno.
Quienes trabajen durante esa jornada recibirán su salario ordinario, sin un pago adicional derivado exclusivamente de la fecha. La legislación vigente únicamente contempla un descanso relacionado con el cambio del Poder Ejecutivo federal el 1 de octubre de cada seis años, cuando corresponde la transmisión presidencial.
La SEP mantiene las clases
Para estudiantes de preescolar, primaria y secundaria, el martes 1 de septiembre también está considerado como una jornada lectiva regular. De acuerdo con el calendario mencionado para el ciclo escolar 2026-2027, iniciado el lunes 31 de agosto, el alumnado deberá presentarse en sus horarios habituales.
La siguiente suspensión señalada en ese calendario será el miércoles 16 de septiembre, por la conmemoración del inicio de la Independencia de México.
Un acto institucional sin suspensión de actividades
Aunque no será un día de asueto, la fecha mantiene relevancia política. Sheinbaum presentará el balance de su segundo año de gobierno y enviará el informe por escrito al Congreso de la Unión.
La entrega está relacionada con el artículo 69 de la Constitución, que obliga a la persona titular del Ejecutivo federal a informar sobre el estado general de la administración pública al comenzar el periodo ordinario de sesiones del Congreso.
Según lo anunciado por la mandataria, el acto se realizará en Palacio Nacional y posteriormente efectuará recorridos por las entidades del país. Estas actividades no implican, por sí mismas, la suspensión general de labores o clases.




