Nacional. — La crisis sanitaria por la aplicación de sueros intravenosos en Sonora sigue revelando historias desgarradoras. Zahid Alberto, un joven de apenas 22 años de edad, perdió la vida luego de recibir uno de estos llamados “sueros vitaminados” con la intención de aliviar una simple resaca, sumándose a la trágica lista de víctimas de esta negligencia médica.
Zulema Jazmín, madre del joven, rompió el silencio para alertar a la población, narrando cómo lo que parecía ser un remedio inofensivo para la “cruda” se convirtió en una pesadilla que le arrebató a su hijo en cuestión de horas.
El rápido deterioro
De acuerdo con el crudo testimonio de la madre, el cuerpo de Zahid comenzó a colapsar minutos después de que le aplicaron el tratamiento intravenoso.
“Se sintió muy mal, muy mareado, se desmayó en el baño, se abrió la cabeza, vomitaba… se puso amarillo mi hijo”, relató Zulema, visiblemente afectada al mostrar el recipiente del suero utilizado.
En un primer intento por salvarlo, el joven fue llevado a un hospital donde, en un diagnóstico preliminar, los médicos indicaron que solo era “deshidratación” y lo enviaron de regreso a casa. Sin embargo, durante la madrugada su cuadro clínico empeoró drásticamente: comenzó a presentar manchas en la piel, severos moretones y una fuerte hemorragia que lo obligó a regresar a urgencias, esta vez en estado crítico.
Falla orgánica múltiple
A pesar de los esfuerzos médicos, Zahid no resistió. El acta de defunción confirmó que el joven sufrió complicaciones hepáticas y renales severas, estableciendo como causas de muerte:
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Falla respiratoria.
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Choque séptico.
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Falla orgánica múltiple.
Este trágico fallecimiento engrosa las carpetas de investigación de la Fiscalía, confirmando un patrón mortal en pacientes que recibieron tratamientos intravenosos sin la debida supervisión sanitaria, ya sea en clínicas irregulares o mediante servicios a domicilio para aliviar la fatiga o la resaca.

