Sinaloa.– Un enfrentamiento armado entre presuntos integrantes de La Chapiza y el grupo de El Mayito Flaco, ambos ligados al Cártel de Sinaloa, se registró la noche del sábado y madrugada del domingo en la sindicatura de Chinobampo, municipio de El Fuerte.
Balaceras, explosiones y viviendas incendiadas
De acuerdo con reportes de habitantes de la zona serrana de El Fuerte y Choix, se escucharon intensas ráfagas de armas de alto poder e incluso explosiones similares a bazucazos. También se reportó la quema de viviendas y el desplazamiento de sicarios en camionetas.
Extraoficialmente, se indicó que un grupo proveniente de San José de Gracia, en el municipio de Sinaloa, intentó tomar control de territorio, lo que habría desatado la refriega. Entre los presuntos fallecidos se menciona a un hombre apodado El Rojo, aunque las autoridades no han confirmado esta información.
Autoridades realizan operativo, pero no encuentran evidencia
Elementos de la Policía Municipal de El Fuerte y de la Guardia Nacional implementaron un operativo en la zona tras los reportes ciudadanos, pero no localizaron cuerpos ni señales del enfrentamiento.
El director de Seguridad Pública local, Natanael Téllez Ibarra, confirmó que los pobladores sí escucharon las detonaciones, pero hasta el momento no hay evidencia física de los hechos.
Sicarios circulaban en convoy rumbo a la sierra
Además del tiroteo en las comunidades rurales, en la cabecera municipal de El Fuerte se reportó la presencia de decenas de camionetas con civiles armados. Estos vehículos fueron captados por pobladores mientras patrullaban las calles y luego se dirigieron hacia la sierra de Choix, específicamente por la vía de Chinobampo.
Se estima que al menos 12 camionetas con sicarios se desplazaron hacia Yecorato y Bacayopa, donde se presume que continuaron los enfrentamientos hasta pasada la medianoche.
Una zona estratégica para el crimen organizado
La zona serrana donde ocurrió este enfrentamiento es clave para el trasiego de drogas, armas y otros ilícitos, al ser un corredor natural que conecta con la sierra de Chihuahua y Durango, bastiones históricos del Cártel de Sinaloa.
Además, en esta región también operan redes de tala ilegal, minería clandestina y robo de combustible, lo que aumenta el interés de los grupos criminales por el control del territorio.
Hasta el momento, no se reportan detenciones ni se ha informado oficialmente sobre personas fallecidas. Sin embargo, los pobladores insisten en que hubo muertos y viviendas destruidas.
La tensión persiste en la zona y no se descarta que puedan registrarse nuevos enfrentamientos en los próximos días.