MÉXICO – Un video captado por las cámaras de seguridad de una clínica veterinaria se ha vuelto tendencia en redes sociales, tras mostrar el momento en que un médico veterinario decide cancelar la atención a un perrito y pedirle a las dueñas que abandonen el establecimiento debido a su comportamiento hostil.
El incidente
En las imágenes se observa cómo dos mujeres ingresan al consultorio de manera exigente. De acuerdo con el testimonio del especialista y lo que se alcanza a percibir en el audio, las clientas comenzaron a gritar y menospreciar el trabajo del personal, quejándose de los tiempos de espera y cuestionando de forma agresiva los costos de los procedimientos.
Ante los insultos y la falta de respeto hacia su equipo de trabajo, el veterinario mantuvo la calma, pero fue contundente: detuvo la revisión del animal, les devolvió su cartilla y les solicitó retirarse, argumentando que “no atendería a personas que no saben tratar con dignidad al personal de salud”.
🚨 Ladies Chihuahua :
Feministas agredieron a un veterinario por intentar checar a su chihuahua.
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Las corrió por necias.
👏🏻#TioTendencias #Therian pic.twitter.com/Qa01M9jibC— ¿Por qué es tendencia en México? (@TendenciasMX) February 28, 2026
Debate en redes: ¿Cliente siempre tiene la razón?
El video ha acumulado millones de reproducciones y miles de comentarios, dividiendo opiniones:
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A favor del veterinario: La gran mayoría de los internautas han aplaudido la postura del médico, señalando que el respeto es fundamental y que nadie debe tolerar maltratos en su lugar de trabajo, sin importar si son clientes pagando por un servicio.
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Críticas al servicio: Un sector minoritario cuestionó si dejar de atender a la mascota era lo correcto, argumentando que el animal “no tiene la culpa” de la actitud de sus dueñas.
La respuesta del profesional
Tras la viralización del clip, el médico veterinario publicó un mensaje aclarando que la salud de la mascota no estaba en riesgo inminente (no era una emergencia de vida o muerte) y que su prioridad es mantener un ambiente seguro y de respeto para sus colaboradores, quienes frecuentemente enfrentan situaciones de estrés por clientes difíciles.
Este caso ha puesto sobre la mesa la importancia de la salud mental de los trabajadores de servicios y el derecho de los establecimientos a reservarse el derecho de admisión ante conductas violentas o discriminatorias.

