La infraestructura resistió las lluvias, aunque su historia está marcada por inundaciones que dejaron vehículos atrapados durante décadas
Ciudad Juárez.– A pesar de las fuertes lluvias registradas durante la noche del miércoles y la madrugada de este jueves, el paso a desnivel de la avenida Insurgentes no presentó inundaciones, una situación que llamó la atención de automovilistas debido a la larga historia de problemas que ha enfrentado esta importante vialidad.
Durante años, el paso inferior fue uno de los puntos más conflictivos de la ciudad cada vez que se registraban precipitaciones intensas, provocando que vehículos quedaran varados entre grandes acumulaciones de agua.
Una obra histórica para Ciudad Juárez
El paso a desnivel de la avenida Insurgentes fue construido en 1965 con el objetivo de mejorar la movilidad urbana y permitir el flujo vehicular sin interrupciones por el paso del tren.
La obra representó una solución importante para una ciudad que crecía aceleradamente y que buscaba reducir los tiempos de traslado entre distintos sectores.
Sin embargo, con el paso de los años apareció un problema que se volvió casi tan famoso como la propia infraestructura: las inundaciones.
De paso vehicular a “alberca” involuntaria
Cada temporada de lluvias, el desnivel se convertía en uno de los puntos más vulnerables de la ciudad.
Las imágenes de vehículos atrapados en el agua se hicieron recurrentes durante décadas, al grado de convertirse en una referencia obligada cuando se hablaba de tormentas en Ciudad Juárez.
Más de un conductor terminó perdiendo su automóvil al intentar cruzar cuando el nivel del agua superaba lo esperado.
Implementaron obras para evitar inundaciones
Ante los constantes problemas, autoridades realizaron diversas mejoras hidráulicas para reducir el riesgo de acumulación de agua.
Entre las acciones más importantes destaca la instalación de un cárcamo de bombeo financiado con recursos provenientes del Fideicomiso de Puentes Fronterizos.
Estas obras permitieron aumentar la capacidad de desalojo de agua pluvial y mejorar la respuesta durante eventos meteorológicos intensos.
Esta vez resistió la tormenta
Durante las lluvias recientes, el sistema funcionó adecuadamente y el paso a desnivel permaneció libre de inundaciones, permitiendo la circulación vehicular sin incidentes mayores.
Aunque las autoridades mantienen vigilancia permanente en zonas de riesgo durante cada tormenta, en esta ocasión el emblemático desnivel superó la prueba.
Un símbolo de Juárez que sigue dando de qué hablar
A pesar de las mejoras, el paso a desnivel de la Insurgentes continúa siendo uno de los puntos más observados por los juarenses cuando se pronostican lluvias.
Su historia, marcada por inundaciones, rescates y obras de infraestructura, lo ha convertido en una de las construcciones más reconocidas de la ciudad.
Y aunque esta vez salió bien librado, muchos conductores siguen volteando a verlo cada vez que aparecen nubes negras en el horizonte.









