Estar en el Buró no es malo, pero una deuda sí puede perseguirte durante años; todo depende del monto que debas.
Ciudad de México.– Tener una deuda con Coppel es una situación común para millones de mexicanos. De hecho, la empresa cuenta con más de 7.8 millones de clientes con crédito activo, pero una gran parte termina con pagos atrasados que afectan su historial en el Buró de Crédito.
Lo que pocos saben es que las deudas no son eternas y, bajo ciertas condiciones, pueden eliminarse automáticamente con el paso del tiempo, sin necesidad de pagar… aunque eso sí tiene consecuencias.
Primero lo básico: ¿estar en Buró es malo?
No. Todas las personas con algún crédito aparecen en el Buró de Crédito.
Lo negativo no es estar registrado, sino tener adeudos vencidos, ya que eso reduce tu calificación y limita el acceso a nuevos préstamos, tarjetas o financiamientos.
¿Cuándo se borra una deuda de Coppel del Buró?
El tiempo para que una deuda sea eliminada depende del monto, el cual se mide en Unidades de Inversión (UDIS). Estos son los plazos oficiales:
- Hasta 24 UDIS (aprox. $154 pesos):
👉 Se elimina después de 1 año - De 25 a 500 UDIS (hasta $3,133 pesos):
👉 Se elimina después de 2 años - De 501 a 1,000 UDIS (hasta $6,226 pesos):
👉 Se elimina después de 4 años - Mayores a 4,000 UDIS (más de $2 millones de pesos):
👉 Se elimina después de 6 años, siempre y cuando no exista un proceso judicial
⚠️ Importante: ninguna deuda puede borrarse antes de estos plazos, salvo que sea pagada.
¿Conviene dejar que se borre sola?
Aunque suene tentador, esperar a que la deuda desaparezca no siempre es buena idea, ya que durante ese tiempo:
- Tu historial crediticio se deteriora
- Te pueden negar créditos bancarios
- Puedes enfrentar acoso de cobradores
- Se limita el acceso a tarjetas, autos o hipotecas
¿Qué recomiendan los expertos?
- Consultar tu Buró de Crédito regularmente
- Analizar cuánto puedes pagar mensualmente
- Negociar con la institución si es posible
- Evitar caer en cobros extrajudiciales abusivos
El Buró de Crédito no es tu enemigo: es una herramienta que usan bancos e instituciones para decidir si confían o no en tu perfil financiero.

