La Presidenta afirmó que el vuelo no sobrevoló territorio mexicano y que transportaba mexicanos para capacitación en Estados Unidos
Ciudad de México. — Durante La Mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó la logística y coordinación interinstitucional relacionada con el arribo del avión militar Hércules C-130 al Aeropuerto Internacional de Toluca, luego de información difundida por la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos.
La mandataria precisó que el vuelo llevaba mexicanos que se dirigirían a Estados Unidos para procesos de capacitación, y subrayó que no se trató de un sobrevuelo sobre territorio nacional, como se llegó a especular.
Activación inmediata de protocolos
Sheinbaum detalló que, tras conocerse la información de la FAA, se activaron de inmediato los protocolos correspondientes y se dio aviso a dependencias clave:
“La información que emitió la aviación de Estados Unidos, de inmediato fue alertado Secretaría de Relaciones Exteriores, la Secretaría de la Defensa Nacional, porque se tiene que autorizar la entrada de cualquier aeronave a territorio mexicano”.
Añadió que se mantuvo comunicación directa con la Embajada para conocer con precisión qué se estaba planteando respecto al vuelo.
Papel de la Secretaría de Infraestructura
La Presidenta explicó que también fue integrada al proceso la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, al ser la dependencia que mantiene la relación directa con la FAA.
Sobre el manejo de la información pública, Sheinbaum señaló que se optó por esperar antes de emitir un comunicado:
“Nos tardamos con el comunicado hasta no tener certeza, en efecto, de que no había ningún sobrevuelo sobre México”.
Aclaración oficial
Una vez confirmados los datos, indicó que se emitió el comunicado oficial correspondiente:
“En el momento que ya tuvimos certeza, se emitió el comunicado por parte de la Secretaría de Infraestructura de Comunicaciones y Transportes, confirmando que no era ningún sobrevuelo sobre territorio nacional”.
Mensaje de certeza
Con esta explicación, el Gobierno Federal buscó despejar dudas y evitar desinformación, reiterando que todo arribo de aeronaves militares se rige por protocolos de autorización y coordinación diplomática, y que en este caso no existió ninguna irregularidad en el manejo del vuelo del Hércules C-130.

