La presidenta Claudia Sheinbaum descartó cualquier acción militar unilateral de Estados Unidos en México tras conversar con Donald Trump y ratificó la cooperación bilateral en seguridad.
Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este lunes 12 de enero de 2026 que queda descartada una intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano, luego de una llamada telefónica de unos 15 minutos con el mandatario estadounidense Donald Trump sobre temas de seguridad y lucha contra los cárteles de la droga.
Sheinbaum dijo a la prensa que ambos coincidieron en que la cooperación y coordinación entre ambos gobiernos debe continuar, “sin necesidad de una intervención por parte del gobierno de Estados Unidos”.
📞 Diálogo directo para despejar dudas
La mandataria explicó que buscó la conversación con Trump porque él había manifestado públicamente su interés en participar más activamente en seguridad mexicana, incluso con opciones de apoyo militar, una postura que México ha rechazado consistentemente.
Sheinbaum enfatizó que prefieren el diálogo directo antes que las declaraciones en medios o redes sociales, con el fin de dejar claras las posiciones y evitar malentendidos.
🇲🇽 Soberanía y coordinación
La presidenta recordó que México respeta su soberanía e integridad territorial, y dejó claro que ninguna acción militar estadounidense será aceptada sin que México lo pida expresamente. Esto coincide con la defensa de la soberanía que ha reiterado en varias ocasiones tras declaraciones de Trump sobre posibles ataques contra cárteles “en tierra”.
Analistas consideran que, pese a las repetidas amenazas de Trump, una intervención directa sigue siendo poco probable dada la cooperación ya existente y los estrechos vínculos económicos y diplomáticos entre ambos países.
📌 Contexto de la tensión
El llamado a evitar una intervención se da en medio de un aumento de las declaraciones de Trump sobre actuar contra cárteles en territorio mexicano, después de operaciones militares recientes de EE. UU. en Venezuela, lo que ha provocado reacciones diplomáticas y preocupaciones sobre la presión que estos discursos puedan ejercer sobre el gobierno mexicano.

