Entre el repicar de campanas y el sonido solemne de una banda de guerra, el pueblo de Cañitas de Felipe Pescador despidió este martes a José Ángel Hernández Vélez, conocido como “Junior”, uno de los mineros desaparecidos y posteriormente localizados sin vida en Concordia, Sinaloa.
“No vas a estar solo, hijo mío”
Durante la misa de cuerpo presente, don José Ángel, padre del joven, pronunció palabras que conmovieron a toda la comunidad:
“Se me ha ido mi hijo, pero le doy gracias a Dios que pude ir a rescatarlo de aquellas tierras. Ya aquí lo tengo y le voy a dar cristiana sepultura, donde está su madre, su hermana y sus abuelitos. No vas a estar solo, hijo mío, te van a acompañar”.
El padre, médico reconocido y querido en la comunidad, relató el doloroso proceso que vivió junto a la esposa del joven minero para lograr el traslado del cuerpo.
“Su esposa devastada, anduvimos juntos por allá, pero ya trajimos a su esposo (…) Y que mi hijo mayor les sirva de ejemplo, como él decía: ‘vence tus miedos y alcanzarás tus metas’”.
Pueblo entero lo arropó
La noche del lunes, cuando el féretro arribó al pueblo, decenas de habitantes salieron a las calles para acompañar la carroza fúnebre hasta el domicilio familiar. El cortejo estuvo acompañado por la banda de guerra del Colegio de Bachilleres, donde José Ángel estudió, y por música de mariachi.
Frente a la vivienda se colocaron arreglos florales y veladoras, símbolo del duelo colectivo que vive Cañitas.
Dolor e incertidumbre
Vecinos expresaron que la tragedia ha generado coraje e impotencia, pues muchos jóvenes del municipio deben emigrar por falta de oportunidades laborales.
“No se vale. Todos tienen que salir a buscar trabajo y no saben si regresarán con vida”, comentaron algunos pobladores.
Despedida final
La mañana de este martes, las campanas de la parroquia repicaron para oficiar la misa de cuerpo presente. Al concluir, el cortejo avanzó hacia el panteón, acompañado por música de banda y por un pueblo que permaneció unido hasta el último momento.
La muerte de José Ángel se suma a la lista de mineros víctimas de violencia en Sinaloa, en un contexto de inseguridad que ha golpeado a trabajadores que migran en busca de mejores oportunidades.

