La Fiscalía descartó vínculos con el crimen organizado y confirmó que el móvil habría sido un conflicto económico entre familiares; ya hay un detenido.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán informó que el asesinato de una familia de intérpretes de Lengua de Señas Mexicana, cuyos cuerpos fueron localizados calcinados, habría sido provocado por un conflicto por dinero entre parientes, y no por actividades del crimen organizado, como se especuló inicialmente.
El caso involucra a dos adultos y una menor de edad, y ha generado una fuerte indignación social por la brutalidad del crimen y la cercanía entre víctimas y presuntos responsables.
La principal línea de investigación: conflicto económico
El fiscal estatal Carlos Torres Piña detalló que, tras las primeras entrevistas y testimonios recabados luego de la detención del sospechoso, la hipótesis principal apunta a una disputa por préstamos de dinero entre familiares.
“Todo indica que se trata de un conflicto por recursos económicos entre personas cercanas”, señaló el funcionario, al descartar —por ahora— cualquier relación del crimen con la labor profesional de las víctimas o con grupos delictivos.
Detención del presunto responsable
La Fiscalía confirmó la detención de Alfredo “N”, de 47 años, primo hermano de una de las víctimas, quien fue puesto a disposición del Ministerio Público tras un operativo coordinado entre corporaciones estatales y federales, entre ellas la Secretaría de Seguridad Pública y la Secretaría de Marina.
De acuerdo con las autoridades, el detenido habría dejado múltiples evidencias en el domicilio de la familia, lo que permitió establecer su presunta participación en el multihomicidio. No obstante, no se descarta la intervención de más personas, por lo que la investigación continúa abierta.
Así ocurrió el crimen
La carpeta de investigación se abrió el 17 de enero, luego de que familiares reportaran la desaparición de Anayeli “N”, Víctor Manuel “N” y su hija menor. Horas después, las autoridades localizaron los cuerpos parcialmente calcinados cerca de la comunidad de Ucareo.
Los dictámenes forenses determinaron que la causa de muerte fue asfixia. En el domicilio de las víctimas se hallaron manchas de sangre y signos de violencia, lo que reforzó la hipótesis de que fueron atacados antes de ser trasladados.
El análisis de cámaras del sistema C5 y registros comerciales permitió rastrear vehículos relacionados con el crimen, incluyendo imágenes captadas en una gasolinera del municipio de Charo, lo que llevó a la detención de Alfredo “N” en Morelos un día después.
Próxima audiencia
A solicitud de la defensa, un juez concedió la ampliación del plazo constitucional, por lo que la audiencia clave se realizará el 30 de enero. La Fiscalía evitó dar más detalles para no comprometer la investigación.