La presidenta y el doctor en Física se conocieron en la UNAM; su romance universitario renació años después y culminó en matrimonio
Ciudad de México. — Así como millones de parejas celebran el Día de San Valentín, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, también conmemora esta fecha junto a su esposo, el doctor en Física Jesús María Tarriba, con quien comparte una historia que comenzó en las aulas universitarias.
Su relación no nació en la política ni en la vida pública, sino en los pasillos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), específicamente en la Facultad de Ciencias.
Un amor que comenzó en el Laboratorio de Óptica
La historia se remonta a su etapa como estudiantes en la carrera de Física. Ambos coincidieron en la clase de Laboratorio de Óptica, donde comenzaron a interactuar con frecuencia.
La conexión fue inmediata y el noviazgo duró aproximadamente un año y medio. Sin embargo, como suele ocurrir en muchas historias universitarias, sus caminos se separaron con el tiempo.
El reencuentro que cambió todo
Años después, en 2016, Jesús María Tarriba vio el perfil de Claudia Sheinbaum en Facebook y decidió enviarle una solicitud de amistad. Ese gesto marcó el inicio de una nueva etapa.
Tras retomar contacto, descubrieron que seguían compartiendo intereses, entre ellos la música. En 2017, Tarriba le regaló una guitarra, instrumento con el que ambos disfrutan cantar juntos.
La relación avanzó de forma sólida durante casi seis años, hasta que en 2022 anunciaron que darían el siguiente paso: el matrimonio. Finalmente, en 2023 celebraron una boda íntima.
Compatibilidad y admiración mutua
En distintos mensajes y videos compartidos públicamente, ambos han expresado las cualidades que admiran el uno del otro.
Jesús María Tarriba describió a la mandataria como:
“Muy intensa, muy interesante, muy empática con la demás gente. Desde la Universidad yo admiraba tu estamina, tu energía”.
Por su parte, la presidenta destacó:
“Lo que más me gusta de Jesús son sus ojos, y de su carácter me gusta que es muy tranquilo, muy comprensivo, muy solidario, sentimental”.
Una historia que trasciende la política
La relación entre Claudia Sheinbaum y Jesús María Tarriba es un ejemplo de cómo los vínculos construidos en la juventud pueden perdurar con el tiempo y fortalecerse tras años de experiencias personales y profesionales.
En medio de responsabilidades públicas y agendas exigentes, la pareja mantiene espacios para compartir intereses como la música y la conversación académica, recordando sus raíces en la UNAM.

