
México.— El atraso en tarjetas y financiamientos de tiendas departamentales ha generado preocupación entre consumidores, especialmente por las llamadas de cobranza y las advertencias sobre posibles acciones legales. Sin embargo, dejar de pagar una deuda no conduce automáticamente a prisión.
El artículo 17 de la Constitución mexicana establece que nadie puede ser encarcelado por deudas de carácter puramente civil. Esto significa que el incumplimiento de un crédito departamental, por sí mismo, no es castigado con cárcel.
La obligación tampoco desaparece. La tienda o institución financiera puede intentar recuperar el saldo pendiente por las vías legales correspondientes. Entre las principales consecuencias se encuentran el registro del atraso en el historial crediticio, la acumulación de intereses, las gestiones de cobranza y una eventual demanda mercantil.
En caso de que la empresa decida acudir ante un juez, podría solicitar medidas para recuperar el adeudo. No obstante, un despacho de cobranza no puede realizar un embargo por cuenta propia. Esa medida requiere un procedimiento judicial y una orden emitida por la autoridad competente.
Morosidad en créditos de consumo
El material de referencia señala un aumento en los niveles de morosidad de instituciones vinculadas con cadenas comerciales. Para BanCoppel menciona un Índice de Morosidad de 6.7% a junio de 2026, frente al 4.4% del cierre anterior. En Banco Azteca ubica el indicador en 5.35% a mediados del mismo año.
También refiere que Liverpool y Suburbia registraron una cartera vencida de 4.7% al terminar el segundo trimestre, mientras su base alcanzó 8.8 millones de tarjetahabientes. Estas cifras corresponden a los periodos identificados en el reporte original y deberán contrastarse con los informes financieros respectivos antes de su publicación definitiva.
Ante un entorno de consumo más cauteloso, las empresas podrían endurecer la selección de clientes, extender plazos o plantear esquemas de regularización. Para los usuarios, la recomendación práctica es revisar el contrato y buscar directamente una negociación antes de que el adeudo siga creciendo.



