Pasó más de un año buscándolo sin saber que había fallecido
La historia de Carmen Navas, una mujer venezolana de 83 años que dedicó más de un año a buscar a su hijo desaparecido, ha causado conmoción luego de confirmarse que falleció apenas diez días después de conocer oficialmente que él había muerto mientras permanecía bajo custodia estatal.
Su caso se convirtió en símbolo de la lucha de familiares que buscan respuestas sobre personas detenidas y desaparecidas.
Buscó a su hijo durante meses
Víctor Hugo Quero Navas fue detenido en enero de 2025 por agentes de contrainteligencia militar bajo acusaciones relacionadas con la presunta posesión de explosivos.
Desde ese momento, Carmen recorrió cárceles, fiscalías y diversas oficinas gubernamentales intentando conocer el paradero de su hijo.
Durante meses recibió negativas o silencio sobre su situación, mientras continuaba su búsqueda.
El gobierno confirmó su muerte un año después
Fue hasta mayo de 2026 cuando las autoridades reconocieron oficialmente que Víctor Hugo Quero había fallecido en julio de 2025 mientras permanecía bajo custodia del Estado.
Según la versión oficial, la causa de muerte fue una hemorragia digestiva superior y un síndrome febril agudo.
La familia rechazó la versión de que nadie acudió a visitarlo y aseguró que durante meses intentaron obtener información sin éxito.
El dolor terminó por vencerla
Familiares y personas cercanas señalaron que el impacto emocional de enterarse de la muerte de su hijo afectó gravemente la salud de Carmen.
Diez días después de recibir la noticia, la mujer falleció, generando una nueva ola de indignación entre organizaciones defensoras de derechos humanos y sectores de la sociedad venezolana.
Exigen justicia e investigación
La muerte de Víctor Quero y posteriormente la de su madre provocaron protestas y llamados para que se realice una investigación independiente sobre lo ocurrido.
Diversas organizaciones consideran que el caso representa uno de los ejemplos más dolorosos de las denuncias por desapariciones forzadas y falta de información a familiares de personas detenidas.









