El exjugador fue captado vendiendo marquesitas durante un partido, mostrando su nueva faceta fuera de las canchas.
Ciudad de México.– Lo que parecía una noche más de fútbol en el Estadio Azteca terminó convirtiéndose en una escena viral, luego de que el exfutbolista Isaac “Conejito” Brizuela fuera captado… no en la cancha, sino vendiendo marquesitas entre los asistentes.
De ídolo en la cancha a emprendedor
El video que circula en redes sociales muestra al exjugador del Club Deportivo Guadalajara (Chivas) atendiendo personalmente a los clientes, sirviendo su producto con la misma energía que lo caracterizó en el terreno de juego.
La escena ocurrió durante el partido entre México y Portugal, sorprendiendo a aficionados que no esperaban verlo en ese rol.
Promoción directa de su negocio
Lejos de tratarse de una casualidad, la presencia de Brizuela en el estadio forma parte de la promoción de su propio emprendimiento: una marca de marquesitas que ha comenzado a posicionar.
El exseleccionado nacional decidió aprovechar uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mexicano para conectar directamente con los aficionados y dar a conocer su negocio.
¡DE JUGAR EN LA CANCHA A VENDER EN LAS GRADAS!
Isaac Brizuela sorprendió a muchos luego de ser visto en las gradas del Estadio Azteca durante el partido entre México y Portugal vendiendo marquesitas.
La realidad es que el ‘Cone’ lleva poco más de 8 años en ese negocio y con… pic.twitter.com/mR36LPok0U
— Andre Marín (@andremarinpuig) March 30, 2026
Un futuro fuera del fútbol
Tras su salida de Chivas, el futuro del “Conejito” en el fútbol profesional ha quedado en duda, pero su incursión en el mundo empresarial refleja una nueva etapa en su vida.
Su caso destaca en un contexto donde muchos exfutbolistas enfrentan dificultades económicas al retirarse, apostando por emprender y mantenerse vigente entre sus seguidores.
Ejemplo de reinvención
La imagen de Brizuela vendiendo marquesitas ha generado todo tipo de reacciones en redes sociales, desde sorpresa hasta admiración, al verlo involucrarse directamente en su negocio.
Su historia se perfila como un ejemplo de cómo los deportistas pueden reinventarse y construir nuevas oportunidades más allá del deporte profesional.






