Telemundo anuncia oficialmente el retorno del protagonista para la décima temporada de la serie
Ciudad de México.– Tras meses de rumores e incertidumbre, el actor mexicano Rafael Amaya reapareció públicamente para confirmar su regreso como Aurelio Casillas en la décima temporada de El Señor de los Cielos, una de las producciones más exitosas y longevas de la televisión hispana.
La confirmación llegó de manera oficial por parte de Telemundo, que detalló que el retorno del actor responde tanto al rumbo creativo de la historia como a la insistencia del público que ha seguido la serie durante más de una década. Amaya calificó esta nueva etapa como “un homenaje a los fans” que nunca dejaron de pedir su regreso.
Regreso con mayor peso creativo
La producción de la décima temporada está programada para iniciar su rodaje a lo largo de 2026. Además de retomar el papel protagónico, se informó que Amaya participará como productor ejecutivo, lo que le dará un mayor control creativo sobre el desarrollo de la trama y la evolución del personaje.
Este anuncio marca un giro importante para la franquicia, especialmente después del cierre de la novena temporada, donde se especuló con la posible salida definitiva del actor y un cambio de liderazgo en la historia de los Casillas.
Reaparición pública y mensaje a los fans
En recientes entrevistas virtuales y apariciones en programas como Hoy Día, Amaya se mostró renovado, motivado y agradecido, destacando el respaldo del público como un factor clave para aceptar el regreso.
“Estoy en un gran momento personal y profesional”, dejó entrever el actor, quien aseguró que este nuevo capítulo será distinto y más profundo para el personaje.
Aurelio Casillas seguirá al frente de la saga
Con este anuncio, Telemundo despeja cualquier duda: la historia de los Casillas continuará encabezada por su protagonista original, interpretado por Amaya como Aurelio Casillas.
El regreso consolida a El Señor de los Cielos como una de las series más emblemáticas de la televisión en español y anticipa una temporada cargada de expectativa, nostalgia y nuevos conflictos que volverán a colocar a la producción en el centro de la conversación mediática.

