La cantante rechaza señalamientos de “trata” y “pederastia”, recuerda su absolución judicial y anuncia que se defenderá legalmente
Ciudad de México.
En una de sus declaraciones más firmes y directas de los últimos años, Gloria Trevi decidió poner un alto definitivo a los memes y comentarios que, de forma recurrente, la señalan en redes sociales con acusaciones de “trata” y “pederastia”.
Durante su participación en el pódcast ChingonaMente, la intérprete de Pelo Suelto explotó contra quienes continúan reviviendo estos señalamientos y fue tajante al desmentirlos:
“No, señores, yo no trato. ¡Yo trabajo, me la parto y me levanto!”, sentenció.
Recuerda su absolución judicial
Trevi aprovechó el espacio para reiterar que fue absuelta judicialmente en Chihuahua, proceso que —según explicó— fue revisado de manera exhaustiva y llegó hasta instancias de alto nivel jurídico. Afirmó que su libertad fue absoluta, pese a que en su momento decidió renunciar a presentar pruebas adicionales para no prolongar el juicio durante varios años más.
La cantante sostuvo que existió corrupción y presión mediática en su contra, señalando que una televisora influyó en la narrativa pública que derivó en su encarcelamiento, pese a no existir pruebas que acreditaran los delitos de los que fue acusada.
Procesos legales aún en curso
Aunque aseguró haber trabajado en el perdón personal hacia quienes la dañaron, Trevi dejó claro que su paciencia se agotó. Reconoció que actualmente enfrenta y promueve procesos legales, entre ellos una demanda en Texas contra la periodista Pati Chapoy y acciones legales relacionadas con exintegrantes del entorno de Sergio Andrade.
“Ya se acabaron las mejillas”
Con un mensaje contundente, la artista advirtió que no permitirá que su nombre siga siendo utilizado para difundir versiones distorsionadas de su pasado:
“Si a mí unas personas me atacan pongo la otra mejilla, pero ya se acabaron las mejillas y llega el momento en el que me voy a defender”, afirmó.
Con estas declaraciones, Gloria Trevi marca una nueva etapa en su postura pública: una defensa frontal de su imagen, trayectoria e integridad legal, dejando claro que cualquier acusación falsa podría enfrentar consecuencias jurídicas.

