La joven perdió sensibilidad en brazos y piernas y requirió respirador durante 15 días tras un diagnóstico poco común
Ciudad de México. — Un caso médico poco frecuente ha generado impacto internacional luego de que Shakir Gorman, una adolescente de 17 años, confundiera un sangrado persistente con su periodo menstrual, retrasando la atención de una condición que resultó ser un derrame cerebral espinal.
Originaria de Banbury, la joven presentó durante dos días un sangrado que atribuyó a su menstruación. Sin embargo, con el paso de las horas comenzaron a aparecer síntomas ajenos al ciclo menstrual, como dificultad para respirar y pérdida de sensibilidad en brazos y manos, lo que alertó a su familia.
Ante el agravamiento del cuadro, fue trasladada de urgencia a un hospital, donde los médicos determinaron que debía ser conectada a un respirador y permanecer bajo cuidados intensivos durante 15 días.
Un diagnóstico devastador y poco común
En un inicio, el equipo médico no logró identificar con precisión la causa de los síntomas. No obstante, el estado de salud de Shakir continuó deteriorándose hasta que perdió la capacidad del habla, viéndose obligada a comunicarse mediante una pizarra.
Conforme avanzaron los estudios y se analizaron los nuevos signos clínicos, los especialistas confirmaron que la joven había sufrido un derrame cerebral espinal, también conocido como ACV medular, una condición extremadamente rara, especialmente en personas jóvenes y sin antecedentes médicos.
Familiares señalaron que la adolescente llevaba un estilo de vida sano y activo, sin factores de riesgo evidentes, lo que contribuyó a que inicialmente se pensara que los síntomas estaban relacionados únicamente con la menstruación.
Cómo se confirmó el derrame
De acuerdo con Chelsea Coles, cuñada de la joven, los primeros estudios clínicos no arrojaron resultados concluyentes, situación que se repitió tras diversas evaluaciones en el Hospital John Radcliffe.
Fue un dolor intenso en el pecho lo que llevó a los médicos a sospechar de un problema neurológico más grave. Tras realizar una resonancia magnética, se confirmó que Shakir había sufrido un accidente cerebrovascular a nivel de la médula espinal.
El caso ha llamado la atención por la similitud inicial de los síntomas con los de la menstruación, así como por la importancia de atender señales atípicas de manera inmediata, incluso en personas jóvenes y aparentemente sanas.


