
Puerto Vallarta, Jalisco, México.- El caso de Juan Ramírez López, conocido como “Don Juan”, generó indignación y debate nacional después de que denunciara haber sido desalojado de la vivienda que construyó durante décadas, presuntamente tras firmar documentos cuyo alcance asegura no haber comprendido.
El hombre, de 87 años y con movilidad limitada, señaló públicamente a familiares cercanos por la pérdida del inmueble. Sin embargo, una de las personas mencionadas, su nieta Ihara Maday Rodríguez, sostuvo que la propiedad quedó a su nombre mediante un procedimiento legal y notarial relacionado con deudas acumuladas por el adulto mayor.
El conflicto lleva varios años en tribunales y hasta el momento no existe una resolución pública definitiva que permita atribuir responsabilidad penal o civil a alguna de las partes.
Don Juan denuncia engaño al firmar documentos
De acuerdo con el relato difundido por Juan Ramírez López, el problema comenzó cuando enfrentaba una deuda cercana a 400 mil pesos y pidió apoyo a su hija y a su yerno, quienes estaban vinculados con una empresa inmobiliaria.
El acuerdo inicial, según su versión, consistía en vender un departamento para cubrir el adeudo. No obstante, afirmó que posteriormente su hija le pidió firmar varios documentos que no pudo revisar adecuadamente.
“Yo nunca supe qué era lo que estaba firmando”, expresó el adulto mayor en uno de los videos que circulan en redes sociales.
Con el tiempo, la vivienda principal quedó registrada a nombre de su nieta. El 15 de julio de 2026, una diligencia judicial derivó en la salida de Don Juan del inmueble, hecho que fue grabado y difundido ampliamente en plataformas digitales.
¡ Vean esta historia !
Don Juan tiene 87 años.
Entre su hija, su nieta y el yerno le quitaron su hogar, lo dejaron en la calle y con una deuda de 400 mil pesos.
3 Doritos después..
Su nieta, la doctora Ihara Rodríguez, llora porque recibió una corona fúnebre con un mensaje.… pic.twitter.com/1W7ZM3d3It
23, 2026
La nieta afirma que hubo una dación en pago
Ihara Maday Rodríguez dio a conocer su versión y aseguró que el conflicto no comenzó recientemente, sino que se originó hace varios años por problemas económicos y deudas de su abuelo.
La mujer sostuvo que sus padres intervinieron para ayudarlo y que el inmueble quedó a su nombre mediante una dación en pago, figura legal utilizada para cubrir una obligación con la entrega de un bien.
También afirmó que existía un acuerdo para que sus abuelos pudieran permanecer en la casa, y que la diligencia del 15 de julio fue ejecutada por autoridades dentro de un juicio con representación legal para ambas partes.
Rodríguez negó que se tratara de un despojo arbitrario y aseguró que no estuvo presente durante el desalojo.
Denuncia amenazas tras viralización
Después de que el caso se difundiera masivamente, Ihara Maday denunció haber recibido amenazas de muerte y actos de intimidación.
La mujer mostró en redes sociales una corona fúnebre enviada a su domicilio con un mensaje dirigido a ella y manifestó temor por su seguridad y la de su familia.
“Me van a terminar matando. Ya saben dónde vivo”, expresó al pedir que se escuche su versión antes de emitir juicios.
Las amenazas deben ser investigadas por las autoridades correspondientes y no forman parte de una resolución sobre el conflicto patrimonial.



