Ubican departamento donde se ocultaba tras el crimen
Autoridades lograron localizar en Caracas el departamento donde se escondía Erika María “N”, señalada como presunta responsable del feminicidio de la exreina de belleza Carolina Flores.
La mujer fue detenida en un inmueble del edificio Parque Alegre, en la urbanización El Cigarral, en el municipio El Hatillo, tras una intensa búsqueda internacional.
Captura fue posible gracias a Interpol
La detención se logró luego de que autoridades mexicanas solicitaran una ficha roja de Interpol, lo que permitió su localización fuera del país y su captura por parte de cuerpos de seguridad venezolanos.
De acuerdo con reportes, la sospechosa había salido de México un día después del crimen y logró ingresar a Venezuela antes de que se emitiera la alerta internacional.
Rentó el lugar tras huir del país
Versiones indican que, una vez en Caracas, la mujer habría rentado el departamento mediante plataformas digitales para mantenerse oculta.
Ahí permaneció prófuga durante varios días, mientras autoridades seguían su rastro a nivel internacional.
El crimen que quedó grabado
El asesinato de Carolina Flores ocurrió el 15 de abril en su departamento en Polanco, en la Ciudad de México, y fue captado parcialmente por cámaras de seguridad.
Las imágenes muestran a la presunta agresora siguiendo a la víctima antes de que se escucharan detonaciones, lo que se convirtió en una pieza clave de la investigación.
🇲🇽🇻🇪 | Capturan en Caracas, Venezuela, a la mexicana Érika María Guadalupe Herrera, suegra y responsable del feminicidio de la exreina de belleza Carolina Flores.
Tras cometer el crimen, huyó al día siguiente del país y se ocultaba en un apartamento rentado. pic.twitter.com/bKh5yoaqUC
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) April 30, 2026
Esperan extradición a México
Actualmente, Erika María “N” se encuentra bajo custodia en Venezuela, mientras se realizan los trámites para su extradición y pueda enfrentar cargos por feminicidio en territorio mexicano.
Caso sigue generando indignación
El caso ha provocado una fuerte reacción social por la brutalidad del crimen y las circunstancias en que ocurrió, así como por la fuga de la presunta responsable.










