La historia de amor familiar se volvió viral nuevamente
Brasil.– La historia de un abuelo que continúa cargando en brazos a su nieto autista de 17 años ha conmovido a miles de personas en redes sociales debido al profundo vínculo que mantienen.
Las imágenes muestran a Fernando Murta sosteniendo con cariño a Enzo, su nieto, quien pese a su edad aún busca ese gesto de afecto y protección.
“Todavía pide que lo carguen”
La historia fue compartida originalmente en Facebook por la usuaria Lages Handiara, quien relató parte de la convivencia entre ambos.
“Abuelo Fernando Murta todavía aguanta a nuestro nene autista de 17 años Enzo, quien pide ser cargado por el regazo y el abuelo lo agarra”, escribió.
La publicación rápidamente se llenó de comentarios destacando el amor y paciencia del abuelo.
Está noticia se ha hecho viral tras mostrar a un abuelo en Brasil cargando a su nieto autista de 17 años.
El abuelo y el joven también comparten diferentes actividades juntos como cantar, bailar y jugar ya que el joven siempre pide que sea su abuelo quién lo acompañe. 🥹
Hay… pic.twitter.com/ycVeVO0OLL
— Vigia Ciudadano (@VigiaCiudadano7) May 3, 2026
Bailan y pasan tiempo juntos
Además de cargarlo en brazos, Fernando y Enzo comparten múltiples actividades.
Según el testimonio, disfrutan bailar juntos distintos estilos musicales como:
- Música gospel
- Sertaneja
- Canciones de Andrea Bocelli
Las imágenes muestran una relación cercana, llena de confianza y cariño.
La historia volvió a viralizarse
Aunque las fotografías fueron compartidas originalmente en 2019, recientemente volvieron a circular en plataformas digitales acumulando miles de reacciones.
Usuarios señalaron que el caso representa una poderosa muestra de amor incondicional y acompañamiento familiar.
Un mensaje sobre el autismo y el cariño
Más allá de hacerse viral, muchas personas interpretaron la historia como un recordatorio de la importancia de la empatía, la paciencia y el apoyo hacia personas dentro del espectro autista.
La relación entre Fernando y Enzo ha sido vista como ejemplo de que el amor familiar no tiene límites ni condiciones.









