MEXICALI, Baja California.— De rodillas y con la voz quebrada por el dolor, Guadalupe Vizcarra Meza pidió a las autoridades que encuentren al hombre que asesinó a su hijo, José Rodolfo Garibay Vizcarra, conocido como Rudy, durante una fiesta de Halloween.
El crimen ocurrió en una vivienda de la colonia Nacozari, donde Rudy, de 46 años, era el anfitrión de una celebración de disfraces la noche del 31 de octubre. Según el relato de su madre, momentos antes del ataque lo vio bailar, cantar y convivir con familiares y amigos.
Durante los primeros minutos del 1 de noviembre, un hombre que llevaba una máscara de Ghostface, personaje de la película Scream, llegó al lugar y disparó en varias ocasiones contra Rudy. El ataque sucedió a pocos metros de donde se encontraba su familia.
“Mi hijo estaba bien feliz”, recordó Guadalupe durante una manifestación realizada frente a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado de Baja California. La mujer aseguró que Rudy recibió más de seis disparos y sostuvo que no tenía problemas con otras personas.
La familia también informó que el hombre había sufrido una agresión aproximadamente un año antes, cuando se dirigía a trabajar. Aunque presentó una denuncia, sus familiares afirmaron que aquella investigación permaneció durante meses sin avances.
José Daniel Garibay Vizcarra, hermano de la víctima, rechazó las versiones que buscaban involucrar a un familiar en el homicidio. También señaló que Rudy nunca les comentó que estuviera recibiendo amenazas.
Durante la protesta, los familiares reclamaron que los guardias cerraron las puertas de la Fiscalía y no les permitieron ingresar. Más tarde llegó Rubén Maximiliano Ramos, titular de la Fiscalía de Delitos Contra la Vida, quien se comprometió a trabajar en el caso y procurar justicia para los deudos.
Guadalupe aclaró que su familia no busca venganza. Su exigencia, dijo, es que el responsable sea identificado y detenido para que Rudy no quede reducido a una cifra más.
La manifestación terminó entre gritos de “¡Justicia para Rudy!”. Sus seres queridos advirtieron que continuarán pidiendo respuestas hasta conocer quién se ocultaba detrás de aquella máscara.




