CIUDAD JUÁREZ, Chih.— Las madres de dos niñas de dos y tres años denunciaron presuntos abusos sexuales dentro del Centro de Atención Infantil III (Crea III), ubicado en la colonia Oasis Revolución, y exigieron que las autoridades aceleren las investigaciones.
Una de las mujeres relató que su hija, de dos años y 10 meses, comenzó a sufrir pesadillas, miedo de entrar al baño y cambios de comportamiento después de los hechos denunciados. La menor también evita separarse de su madre y, mientras duerme, llora y pide que “no la piquen”, según el testimonio familiar.
La madre aseguró que presentó la denuncia el pasado 2 de octubre y que la niña fue sometida a una valoración médico-legista. De acuerdo con lo que afirma haber recibido como información, el resultado indicó una agresión sexual ocurrida aproximadamente 10 días antes del examen.
Sin embargo, sostuvo que la carpeta no ha registrado los avances esperados debido a que la menor no pudo expresarse con suficiente claridad ante el personal encargado de la investigación. La mujer afirmó que su hija ha mencionado a una maestra, por lo que pidió localizarla y deslindar responsabilidades.
Otra madre, cuya identidad permanece reservada para proteger a su familia, denunció que su hija de tres años también habría sido víctima de abuso. Señaló que detectó una situación anormal el 7 de octubre y cuestionó que las demás familias no fueran alertadas sobre la existencia de una denuncia previa.
Ambas mujeres solicitaron la intervención de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y a la Familia (FEM). También pidieron el cierre de la estancia mientras se esclarecen los señalamientos y la detención de quienes pudieran resultar responsables.
Durante una protesta afuera del establecimiento, las madres reclamaron acciones concretas y llamaron a las familias de Oasis Revolución a mantenerse atentas a cualquier cambio en el comportamiento de sus hijos.
Las acusaciones deberán ser investigadas por las autoridades competentes, que tendrán que determinar cómo ocurrieron los hechos y establecer posibles responsabilidades. Mientras tanto, las familias insisten en que su prioridad es obtener justicia y evitar que otros niños atraviesen una situación similar.




