CHIHUAHUA, Chih.— La nieve y la aguanieve alcanzaron diferentes municipios de la Sierra Tarahumara durante la noche del sábado 7 de noviembre, mientras autoridades estatales mantienen vigilancia sobre carreteras ante el riesgo de congelamiento.
El ingreso de una vaguada, combinado con aire gélido de origen polar y humedad invernal, provocó precipitaciones congeladas en zonas altas de la entidad. Los primeros reportes fueron registrados en San Juanito y posteriormente se extendieron hacia otras comunidades del occidente y suroeste de Chihuahua.
En el municipio de Bocoyna, la aguanieve y la lluvia helada avanzaron hacia Creel y poblados cercanos, con temperaturas de entre cero y un grado bajo cero. En Madera, las zonas boscosas presentaron chubascos de agua-nieve y viento helado, con posibilidad de acumulaciones ligeras.
Comunidades rurales de Guerrero también reportaron lluvia mezclada con pequeñas partículas de hielo. Estas condiciones podrían dificultar los accesos hacia La Junta y Tomochi, principalmente durante la madrugada.
En Guachochi y Balleza, especialmente en El Vergel y sectores elevados, se registraron lloviznas heladas y temperaturas cercanas al punto de congelación. Temósachic y Ocampo permanecen igualmente bajo vigilancia por escarcha en árboles, caminos y cableado.
Carreteras bajo vigilancia
La Coordinación Estatal de Protección Civil mantiene atención sobre los corredores San Juanito–Creel–Cuauhtémoc, San Juanito–Bocoyna, Creel–San Rafael–Guachochi y La Junta–Tomochi–Basaseachi.
También existe vigilancia preventiva en el tramo Janos–Agua Prieta, particularmente en Puerto San Luis, debido a la combinación de bancos de niebla, aguanieve y posibles superficies congeladas.
El principal riesgo es el llamado hielo negro, una capa transparente que puede pasar inadvertida y reducir considerablemente el agarre de los vehículos.
Recomendaciones ante el frío
Las autoridades recomendaron evitar viajes nocturnos por la sierra, especialmente entre las 11:00 de la noche y las 6:00 de la mañana. También pidieron proteger tuberías y medidores expuestos.
Quienes utilicen calentadores de leña o gas deben conservar una ventilación adecuada dentro de las viviendas para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.





