CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— La tarde del viernes 6 de noviembre se convirtió en una prueba de paciencia para quienes circularon por la intersección de Paseo de la Victoria y el bulevar Manuel Gómez Morín, donde un severo congestionamiento mantuvo prácticamente detenidos ambos sentidos.
Las filas estuvieron integradas por automóviles particulares, camionetas y numerosas unidades de transporte de personal. El avance fue a vuelta de rueda en uno de los puntos con mayor circulación del corredor oriente y la llamada zona dorada de Ciudad Juárez.
De acuerdo con los reportes de automovilistas, la saturación aumentó con el cambio de turno en los parques industriales, la salida de estudiantes y la alta actividad comercial característica de los viernes. La combinación provocó filas de varios cientos de metros cerca de gasolineras, farmacias, plazas y accesos a zonas residenciales.
Los intentos de incorporación desde retornos, calles laterales y entradas a fraccionamientos hicieron todavía más lento el desplazamiento. En algunos casos, atravesar solamente dos intersecciones tomó más de 30 minutos.
Alternativas para evitar el congestionamiento
Ante las demoras, se recomendó utilizar vialidades secundarias como el bulevar Teófilo Borunda y la calle San Antonio, además de buscar conexiones hacia Ejército Nacional mediante calles interiores.
También se pidió a los conductores no avanzar cuando el semáforo esté por cambiar a rojo si no existe espacio suficiente al otro lado. Bloquear el crucero puede detener la circulación transversal y aumentar el embudo.
Las condiciones nubladas registradas antes de las lluvias pronosticadas para la noche también obligaron a extremar precauciones. Mantener una distancia adecuada, moderar la velocidad y utilizar luces bajas puede reducir el riesgo de choques por alcance durante los frenados constantes.
Para quienes no puedan evitar la zona, la principal recomendación es salir con anticipación, conducir con paciencia y permitir la incorporación ordenada de otros vehículos.




