México.- Quedarse sin empleo, sufrir una reducción de ingresos o acumular mensualidades atrasadas no significa que el Infonavit retirará inmediatamente una vivienda. Sin embargo, dejar avanzar la deuda y evitar cualquier contacto con el Instituto puede colocar el patrimonio familiar en riesgo.
De acuerdo con información institucional, el organismo puede iniciar acciones legales cuando existe un incumplimiento prolongado del crédito hipotecario y el acreditado no responde a las propuestas para regularizar su situación.
El procedimiento no comienza por uno o dos pagos vencidos. Antes de acudir ante un juez, normalmente se realizan gestiones de cobranza, se envían avisos y se ofrecen convenios o alternativas para ajustar la deuda. Cada expediente es revisado de manera particular, por lo que no existe un número universal de meses de atraso aplicable a todos los créditos.
¿Qué apoyos puede ofrecer Infonavit?
Las personas que atraviesan dificultades económicas pueden solicitar prórrogas parciales o totales, reestructuras y ajustes en la mensualidad conforme a su capacidad de pago. También pueden existir esquemas de congelamiento o soluciones especiales, dependiendo del tipo de crédito y las condiciones del trabajador.
Estas opciones deben consultarse directamente en Mi Cuenta Infonavit o en los Centros de Servicio del organismo. Aunque el acreditado no pueda cubrir la mensualidad completa, mantener la comunicación permite revisar alternativas antes de que el caso llegue a tribunales.
No puede haber un desalojo inmediato
La recuperación de una vivienda hipotecada requiere un proceso legal. Las llamadas o amenazas de un despacho de cobranza no bastan para desalojar a una familia. El Instituto debe reclamar judicialmente el incumplimiento del contrato y respetar las garantías del acreditado.
Infonavit también recomienda desconfiar de gestores que prometan eliminar deudas o cancelar créditos a cambio de dinero. Muchos trámites y programas pueden solicitarse sin intermediarios.
La principal recomendación es actuar desde los primeros problemas de pago. Un atraso puede negociarse; ignorarlo durante demasiado tiempo puede convertir una dificultad económica en un conflicto legal.





