WASHINGTON, D.C.— Los demócratas avanzan hacia el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos después de arrebatar varios escaños a los republicanos en las elecciones de medio término, un resultado que amenaza con reducir el margen político del presidente Donald Trump.
De acuerdo con las primeras proyecciones difundidas durante el escrutinio, el partido opositor había conquistado al menos cuatro distritos que estaban en manos republicanas. Esa cifra sería suficiente para superar las tres bancas adicionales que necesitaba, siempre que conserve los escaños que ya controlaba.
Los demócratas también se impusieron en siete de las contiendas consideradas más cerradas para la Cámara baja. Sin embargo, decenas de carreras continuaban sin definición, por lo que el reparto definitivo de los 435 escaños todavía dependía del avance del conteo.
Una proyección de Decision Desk HQ colocó la posible composición de la Cámara en 241 demócratas y 194 republicanos. En el Senado, donde antes de los comicios los republicanos mantenían una ventaja de 53 a 47, el mismo modelo anticipó una posible mayoría demócrata de 52 a 48, aunque seguían abiertas competencias importantes en Texas, Kansas, Iowa, Ohio y Alaska.
La jornada electoral también dejó resultados relevantes en distintos estados. El senador demócrata Jon Ossoff consiguió la reelección en Georgia, mientras que Roy Cooper ganó un escaño senatorial en Carolina del Norte. En Florida, la republicana Ashley Moody conservó su lugar en el Senado y Byron Donalds ganó la gubernatura.
El desenlace tiene consecuencias directas para la Casa Blanca. Si los demócratas confirman la mayoría en la Cámara de Representantes, podrían frenar iniciativas legislativas de Trump, disputar el presupuesto federal y abrir investigaciones parlamentarias sobre su administración.
Más de 57 millones de personas emitieron su voto de manera anticipada. La campaña superó los 11 mil millones de dólares en publicidad y estuvo marcada por las preocupaciones sobre el costo de vida, la inflación y la política exterior estadounidense.
El conteo continúa y las proyecciones no sustituyen los resultados oficiales. La definición de las contiendas pendientes determinará si el avance demócrata termina por convertirse en un cambio de mando dentro del Congreso.





