CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— Miles de familias acudieron este domingo a los panteones municipales y privados de la ciudad para reencontrarse, desde la memoria, con sus seres queridos fallecidos antes de la conmemoración del Día de Muertos.
Desde las primeras horas del día, los cementerios comenzaron a recibir visitantes con flores, herramientas de limpieza y arreglos destinados a devolver color a las tumbas. Algunas familias retiraron maleza y polvo, mientras otras permanecieron junto a las sepulturas para recordar historias y momentos compartidos.
La jornada convirtió a los panteones en espacios de reunión familiar, donde el silencio y la nostalgia convivieron con una de las tradiciones más arraigadas de México. Las flores fueron nuevamente el símbolo de una visita que busca mantener viva la memoria de quienes ya no están.
En el exterior de los cementerios se instalaron comerciantes con venta de las tradicionales flores de cempasúchil, además de rosas y diferentes arreglos florales. También fueron colocados puestos de comida con enchiladas, gorditas, tacos, elotes y otros antojitos mexicanos para atender a los visitantes.
Como parte de las medidas implementadas para facilitar el desplazamiento y reducir riesgos, el acceso a los panteones se mantuvo exclusivamente peatonal. La entrada de vehículos quedó restringida, con excepción de los casos de personas con discapacidad motriz o con dificultades para caminar.
En los alrededores también hubo presencia de elementos de la Coordinación General de Seguridad Vial, quienes realizaron labores para controlar el tráfico y facilitar el ingreso de las familias.
Entre ramos de flores, lápidas recién limpiadas y recuerdos compartidos, miles de juarenses se adelantaron a la fecha principal para rendir homenaje a sus familiares. Más que una visita, la jornada representó una forma de acompañar la ausencia y conservar los vínculos que permanecen incluso después de la muerte.





