CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— Las recientes tormentas dejaron prácticamente cortada la calle Toronja Roja, donde la fuerza de la corriente arrastró la terracería y abrió una profunda cárcava que ahora impide el paso de vehículos y peatones.
El agua se llevó tierra, piedras y escombro hasta dividir la vialidad. En imágenes compartidas por habitantes del sector se aprecia una zanja de varios metros y, en el fondo, una tubería de gran diámetro completamente expuesta por la pérdida del terreno que antes le daba soporte.
La afectación no se limita a los daños en la calle. De acuerdo con los vecinos, varias familias tienen dificultades para entrar o salir en automóvil hacia las vialidades principales, situación que complica sus actividades cotidianas y podría obstaculizar el acceso de unidades de emergencia.
Otro motivo de preocupación es el ducto descubierto. Al permanecer sin soporte suficiente, existe el riesgo de que pueda sufrir daños si se registra una nueva corriente de agua o continúa el desprendimiento de las paredes de la cárcava.
Los bordes de la zanja también presentan desmoronamientos, por lo que los habitantes temen que el desgaste del terreno avance hacia los accesos, bardas y viviendas ubicadas junto a la zona afectada. Por seguridad, se recomienda evitar acercarse a las orillas y no intentar cruzar el tramo dañado.
Ante este panorama, residentes solicitaron la intervención urgente de la Dirección de Obras Públicas y de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS). Pidieron el envío de maquinaria pesada para rellenar la cárcava, asegurar la tubería y compactar nuevamente la vialidad.
Los colonos advirtieron que una nueva tormenta podría profundizar el daño y aumentar el peligro para las propiedades contiguas. Mientras se realizan las reparaciones, la calle Toronja Roja permanece como un paso intransitable y un punto de riesgo para quienes viven en el sector.





